Montevideo. A menos de un mes de las elecciones en las que los partidos políticos uruguayos eligen a sus candidatos presidenciales, algunos dirigentes parecen saltearse esa etapa y ya tienen la mira en los comicios de octubre próximo.

Las internas tienen la suerte echada en el oficialista Frente Amplio (FA) y en el opositor Partido Colorado (PC) y sólo dejan incertidumbre para el principal sector opositor, el Partido Nacional (PN), según las encuestas.

En ese escenario, los cuestionamientos entre precandidatos han sido constantes pero no en las pujas internas, sino entre el favorito del oficialismo y los de la oposición.

Cruces. El ex presidente uruguayo Tabaré Vázquez, el primero del FA de 2005 a 2010, cuenta con una intención de voto cercana a 85% en las elecciones internas, lo cual le permitiría correr la carrera por la reelección.

Vázquez, de 74 años y de izquierda, trató a la oposición como "la gilada". La acusa de carecer de ideas y afirmó esta semana que esta campaña se desarrolla en un ambiente que "es una jungla".

A nivel interno, el ex gobernante ignora a su rival, la senadora Constanza Moreira, que cosecha 10% de adhesiones entre los frenteamplistas.

Para octubre, la intención de voto por el FA se sitúa en 43%, seguido por el PN, con 27% y el Partido Colorado (PC) con 15%, según distintas encuestas.

Esa cifra no es nada despreciable considerando que Moreira tiene una experiencia política reducida a su desempeño como legisladora en el último quinquenio.

En el PC también se observa una interna sin sorpresas en la que se encamina a ratificar su liderazgo el senador Pedro Bordaberry con cifras cercanas a 90%.

Lejos está de saberse el ganador en el PN, donde el senador Jorge Larrañaga lleva una ventaja estrecha ante el desafiante diputado Luis Lacalle Pou, hijo del ex presidente uruguayo Luis Lacalle (1990-1995), quien a sus 40 años busca ser el candidato presidencial.

Siempre lanzando sus dardos fuera de las fronteras partidarias, Vázquez ha reiterado en sus actos que a la oposición "no se le cae una idea".

Eso provocó que Lacalle Pou enviara a casa de Tabaré Vázquez la "agenda de gobierno", con su plan programático.

Vázquez también cuestionó que los opositores centran sus discursos en la seguridad, pero omitan hablar de la violencia doméstica.

Larrañaga salió al cruce de sus dichos y le recordó que hay un capítulo de su plan sobre seguridad ciudadana dedicado a la violencia doméstica.

El ex gobernante del FA ha insistido en su rechazo al plebiscito para bajar la edad de imputabilidad penal de 18 a 16 años, que impulsan Bordaberry y Lacalle Pou.

"A un joven de 16 años que atraviese la puerta de una cárcel de adultos lo primero que le va a suceder es que lo van a violar, lo van a ultrajar y lo van a educar para que siga viviendo toda su vida en el delito", alertó Vázquez días atrás.

Bordaberry (PC) dijo que "cuesta creer" que Vázquez "mienta con tanto descaro", porque según su propuesta de plebiscito los menores "que maten o rapiñen no irán a cárceles con mayores, sino a un instituto de rehabilitación".

Para Larrañaga (PN), Vázquez "cada vez que abre la boca cae, cae y cae", muestra "soberbia" y se ha convertido en un "orador de barricada".

Desde su punto de vista, con esta actitud "se bajó del estilo de la política uruguaya".

La actitud confrontativa de Vázquez sorprendió incluso a analistas.

El director de Opinión Pública de la consultora Equipos Mori, Ignacio Zuasnabar, dijo en una conferencia que el ex jefe de Estado "inicia la campaña en una posición inmejorable".

"Se preveía una campaña de perfil bajo" para Vázquez, aunque "al final no lo fue tanto como los manuales lo recomendarían", reflexionó Zuasnabar.

"Decimos que vamos de nuevo porque vamos bien. Decimos estas cosas así de simples, así de respetuosas, así de cuidadosas, y se despiertan los demonios por todos lados con agresiones", se defendió Vázquez.

Las elecciones internas abiertas del próximo 1 de junio definirán los candidatos a las presidenciales de octubre, donde surgirá el sucesor del presidente José Mujica.

Para octubre, la intención de voto por el FA se sitúa en 43%, seguido por el PN, con 27% y el Partido Colorado (PC) con 15%, según distintas encuestas.