Dubai. Embajadas de Occidente en el mundo musulmán mantenían el pasado domingo la alerta máxima y EE.UU. instó a reforzar la seguridad luego de días de violencia contra sedes diplomáticas a causa de un filme sobre el profeta Mahoma considerado como insultante para el Islamismo.

El líder del congreso nacional libio dijo que el ataque contra el consulado de EE.UU. en Bengasi, en el cual murieron el martes pasado el embajador Christopher Stevens y otros tres estadounidenses, parecía un asalto planificado por un "grupo con una agenda" en lugar de una reacción espontánea contra el video publicado en internet.

Las protestas contra la película continuaban el domingo desde Londres a Lahore, por lo que las misiones diplomáticas estaban en alerta. Alemania siguió los pasos de EE.UU. y removió a parte del personal de su embajada en Sudán, que fue atacada el viernes.

Washington ordenó que el personal no esencial y familiares dejaran la embajada en el país africano el sábado. Pero el Gobierno de Jartum rechazó un pedido de EE.UU. para enviar marines a reforzar la seguridad luego de que su misión fuera agredida.

El personal no esencial estadounidense también fue retirado de Túnez, y Washington exhortó a los ciudadanos norteamericanos que dejaran la capital de la nación del norte de África después de que su misión fuera atacada en Bengasi, Libia, el viernes.

Las protestas arreciaron el viernes y menguaban el domingo. Cerca de 350 personas realizaron una manifestación afuera de la embajada de EE.UU. en Londres. Un grupo de personas quemó el domingo una bandera estadounidense fuera de la embajada del país en la capital turca, Ankara, y en Pakistán hubo pequeñas protestas en más de una decena de ciudades.

Una persona murió cuando individuos no identificados dispararon contra una protesta en la sureña ciudad de Hyderabad, y cinco personas resultaron heridas en enfrentamientos con la policía en Karachi cuando 1.000 manifestantes intentaron llegar al consulado de EE.UU., dijo la policía.

Agenda de Venganza

La violencia es el brote más grave de furia contra EE.UU. en el mundo musulmán desde el inicio de las revueltas de la Primavera Árabe el año pasado. Al menos nueve personas murieron en las protestas en varios países el viernes.

Los incidentes se produjeron ante la ira desatada por un video, publicado en internet bajo varios títulos como "Innocence of Muslims", que parodiaba al profeta Mahoma y lo describía como un mujeriego y un ídolo religioso falso.

La crisis causada por el filme también presenta un dolor de cabeza de política exterior para Obama, que se encuentra en el último tramo de su campaña para conseguir la reelección en noviembre.

Algunos funcionarios estadounidenses han sugerido que el ataque de Bengasi fue planificado por militantes islamistas que usaron como excusa la divulgación del video, una hipótesis que es respaldada por el presidente del Congreso General Nacional de Libia Mohammed Magarief.

"Llámenlo como quieran, al Qaeda o no, lo que ocurrió fue un acto de un grupo con una agenda de venganza. Ellos escogieron un momento y técnica específicos y ciertas víctimas. De eso se trata todo esto", dijo Magarief a Reuters en una entrevista.

Sin embargo, la embajadora de EE.UU. ante Naciones Unidas Susan Rice declaró el domingo en televisión que la información preliminar indica que el ataque no fue premeditado.

"No hay dudas, como hemos visto en el pasado con cosas como 'Los Versos Satánicos', con las caricaturas del profeta Mahoma, ha habido tales cosas que han provocado ira y furia y esa ha sido la causa inmediata de lo que hemos visto", sostuvo.

Magarief dijo a CBS News que cerca de 50 personas habían sido arrestadas en relación al ataque. Algunos eran extranjeros.