El embajador de Chile en Argentina, Miguel Otero Lathrop, dijo este domingo en entrevista con el diario Clarín de Buenos Aires, que jamás protagonizó la llamada razzia que se le adjudicó en medios argentinos, días posteriores al golpe de Estado en contra de Salvador Allende, la que habría ocurrido al interior de la Universida de Chile.

Esta versión surgió a su llegada a la capital argentina, pocas horas después de que fuera designado por el presidente de su país, Sebastián Piñera.

Consultado sobre si los medios argentinos lo recibieron mal, Otero afirmó que "sí, publicaron notas que no tienen una coma de verdad. Creo que soy la única persona en Chile que en 1974, el 30 de julio, le renunció al entonces presidente de la Junta de Gobierno al cargo de contralor de la Universidad de Chile, defendiendo la autonomía universitaria".

"Nunca nadie me atacó en mi país por mi actuación. Cuando se produce el pronunciamiento militar, al rector lo designa el gobierno, pero él mantuvo a todas las autoridades anteriores. En mi carta digo que es una insensatez pretender echar gente por ideología. No vamos a despedir a 40.000 personas porque piensan distinto que nosotros", agregó el diplomático.

Finalmente, Otero destacó que en materia económica la Concertación (coalición de los ex presidente Lagos y Bachelet, entre otros), "siguió la política económica del gobierno militar e hicieron todas las rutas. Creo que la Concertación se cayó cuando perdieron el idealismo, la visión de país. Ya los cargos no se llenaban por mérito o capacidad, sino por influencia política. Es lo que nosotros queremos evitar".