Caracas. El embajador de México en Venezuela y su esposa fueron secuestrados por delincuentes comunes y liberados cuatro horas después en la madrugada del lunes, dijeron fuentes diplomáticas y la Fiscalía, en un caso que deja de relieve la inseguridad en el país petrolero.

Venezuela investiga "el secuestro breve del embajador de México en Venezuela, Carlos Pujalte Piñeiro, y el de su esposa, Paloma Ojeda", cuando salían de una recepción en el este de Caracas, informó la fiscalía en un comunicado.

El modus operandi apunta a que fueron víctimas del conocido como "secuestro express", mediante el cual los raptores buscan generalmente obtener dinero y bienes de una forma rápida por el rescate de la persona, que es usualmente liberada en cuestión de horas.

"Se encuentra bien de salud, él y su esposa (...) La noche de ayer (domingo) fue secuestrado y ya está rindiendo declaraciones", dijo a un medio local Fernando Godínez, encargado de prensa de la embajada mexicana, quien lamentó "profundamente" la situación.

El Ministerio Público añadió que dos fiscales y la policía científica se encuentran investigando el hecho.

El año pasado, otros diplomáticos también sufrieron secuestros similares como fueron los casos de un cónsul de Chile y otro representante de Bielorrusia.

El cónsul chileno en Caracas, Juan Carlos Fernández, fue secuestrado a mediados de noviembre y resultó herido de bala. Además fue golpeado y amenazado.

"Son tiempos difíciles para los diplomáticos", comentó un encargado de seguridad de una embajada europea.

La inseguridad ha obligado a las delegaciones a implementar medidas que van desde movilizarse en caravanas con autos blindados o bajar su perfil a tal punto de utilizar vehículos viejos sin identificación diplomática.

En noviembre, Wilson Ramos, jugador de las Grandes Ligas de Estados Unidos, fue rescatado en una operación aérea en la que fuerzas de seguridad irrumpieron armados en una zona rural donde el beisbolista permaneció dos días, luego de haber sido raptado en la puerta de la casa de sus padres.

Los venezolanos consideran a la violencia como uno de los principales azotes de la nación caribeña y es una de las tareas a vencer por parte del presidente Hugo Chávez, que busca la reelección en los comicios de octubre de este año.

Según datos oficiales, Venezuela tiene una tasa de asesinatos de 48 muertes por cada 100.000 personas, pero organizaciones no gubernamentales consideran que la cifra es mucho mayor.

El Observatorio Venezolano de Violencia sostuvo en un informe a fines de diciembre que las muertes violentas se duplicaron en la década pasada y en el 2011 llegaron a un récord de 19.000, o 60 por cada 100.000 habitantes.

"Podemos comparar lo sucedido en Venezuela con las víctimas de la guerra en Irak. Entre marzo del año 2003, cuando se iniciaron los ataques, y el final oficial de la guerra, en diciembre de 2011, murieron 4.485 soldados americanos. Es decir, que solo en el año 2011 hubo en Venezuela 4 veces más muertos que soldados americanos caídos en Irak", sostuvo el informe.