Tegucigalpa. Jorge Arturo Reina, embajador itinerante de Honduras para los países de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), ya comenzó su labor para alcanzar el reconocimiento de ese bloque hacia el gobierno de Porfirio Lobo Sosa.

El Heraldo conoció de fuentes diplomáticas que Reina se encuentra de gira en algunos países de América del Sur. Cabe aclarar que esta visita tiene carácter de "extraoficial" pues el embajador aún no ha sido juramentado.

Reina fue designado como embajador itinerante ante la Unasur por su cercanía y afinidad política con los gobernantes de esos países.

Hay que recordar además que Reina fue cercano colaborador del ex presidente de Honduras, Manuel Zelaya Rosales, derrocado del poder el 28 de junio de 2009, razón por la que la mayor parte de naciones de la Unasur rompieron relaciones diplomáticas con Honduras.

Hasta el momento sólo Colombia, Perú y Chile reconocen al gobierno de Porfirio Lobo Sosa.

Países como Brasil, Venezuela, Argentina, Ecuador, Bolivia, entre los más importantes, se oponen al reconocimiento de la administración de Lobo Sosa y a la reincorporación de Honduras a la Organización de Estados Americanos (OEA).

Honduras fue suspendida de la OEA el 4 de julio de 2009, después de que Manuel Zelaya perdiera el poder de la nación. Reina, que durante el último año de gobierno de Zelaya fue embajador de Honduras ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), se encuentra en Argentina, según la fuente diplomática que habló con El Heraldo.

El embajador aceptó el nombramiento no sin antes exigir una serie de condiciones, la mayoría de ellas vinculadas con el retorno del ex presidente Zelaya.

A pesar de haber aceptado, la cancillería aún no juramenta a este embajador.

Luego de haber sido nombrado, el Tribunal Superior de Cuentas publicó una auditoría en la que se señala supuesto mal manejo de fondos de Reina durante su gestión como ministro de Gobernación y Justicia.

El TSC señala que la irregularidad consistió en otorgar recursos por más de 23 millones de lempiras (US$1,2 millones) a una organización gubernamental llamada Consultores Municipales Centroamericanos (Comuca). Ante ese señalamiento el canciller Mario Canahuati expresó que el nombramiento de Reina seguía en pie, pero que debía responder ante los órganos contralores por esos señalamientos.