Las satisfacciones expresadas por Chile por el caso del espionaje al Perú, que permitieron dar por superado el "impasse", abren el camino para restituir este año el mecanismo de consultas políticas bilaterales, conocido como “2+2”, opinó el embajador peruano Hugo de Zela.

Coincidió en que el caso de espionaje de marinos peruanos a favor de Chile generó un enfriamiento en las relaciones bilaterales, lo cual incluso había puesto en duda la realización de este mecanismo; pero ahora, a su juicio, este podría restablecerse en toda su dimensión.

“Dar por superado el asunto es una decisión positiva y creo que deberíamos restituir este tipo de reunión de todas maneras este año. Dicho mecanismo siempre es positivo, porque permite, a un alto nivel, tratar ese y otros asuntos de forma directa y efectiva”, manifestó.

Para De Zela, Chile también debe comprometerse a no volver a efectuar actos de espionaje, además de extender sus satisfacciones plenas a la propia Marina de Guerra del Perú.

“Hemos de suponer que ese ha sido el tenor de la respuesta chilena y debemos tender a normalizar las relaciones peruano-chilenas en cuanto al espionaje, siempre que la respuesta de Chile haya satisfecho las demandas que por escrito presentó el Perú”, dijo a la Agencia Andina.

El embajador, quien integró la comisión consultiva de la Cancillería en el juicio con Chile ante la Corte de La Haya, comentó también que se hace necesario que la ministra de Relaciones Exteriores, Ana María Sánchez, acuda al Congreso a fin de brindar mayores detalles al respecto.

Luego de recibir, de manera explícita, las satisfacciones del gobierno de Michelle Bachelet, el Presidente de la República, Ollanta Humala, informó en un mensaje a la Nación que dio por concluido el caso del espionaje perpetrado por Chile contra el Perú.

Como una prueba de ello, el Mandatario dispuso el retorno del embajador peruano, Fernando Rojas, a Santiago de Chile, y abogó por una mayor confianza entre ambas naciones.