Una cumbre medioambiental de dos días del Grupo de los Siete (G7) países más industrializados, además de la Unión Europea (UE) y cuatro países invitados, empezó hoy en la ciudad italiana de Bolonia.

La agenda establecida por Italia, el país anfitrión y presidente del G7, incluye al combate del calentamiento global y del cambio climático, a pesar del retiro del presidente estadounidense, Donald Trump, del Acuerdo de París.

"En cuestión de medio ambiente, o todos ganamos o todos perdemos", dijo a los reporteros el ministro italiano de Medio Ambiente, Gian Luca Galletti, al margen de la cumbre. La continuación del diálogo es fundamental, agregó.

"Las posiciones expresadas al comienzo sin lugar a dudas permanecerán, pero... definitivamente dimos un paso hacia el diálogo, a excepción del clima, existe acuerdo completo sobre todos los demás asuntos", explicó el ministro.

Por ejemplo, Galletti y Scott Pruitt, administrador de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, se reunieron antes de la cumbre el viernes y alcanzaron consenso sobre la necesidad de reducir el desperdicio de alimentos, que tiene implicaciones ambientales.

La ONU calcula que una tercera parte de los alimentos para consumo humano, por un valor de US$750.000 millones, se pierden o se desperdician.

La agenda de Italia también incluye crecimiento sostenible, financiamiento ecológico, África y el papel de los bancos de desarrollo, contaminación marítima, economía circular, eliminación de subsidios perjudiciales para el medio ambiente y reforma fiscal destinada al medio ambiente, dijo el ministro.

En la cumbre participan los ministros de Medio Ambiente de Canadá, Alemania, Francia y Japón, más la subsecretaria británica de Estado del Departamento de Medio Ambiente, Therese Coffey, y el jefe de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, así como dos miembros de la Comisión Europea.

Chile, Etiopía, las Maldivas y Ruanda son los cuatro países invitados. La cumbre concluirá el lunes.