Stuttgart. Fiscales alemanes presentaron cargos este martes contra empleados del fabricante de armas Heckler & Koch, a quienes acusan de tráfico ilegal de armamento a estados federales mexicanos a los que Berlín ha prohibido ese tipo de exportaciones.

En 2016, Heckler & Koch, uno de los fabricantes de armas más conocidos del mundo, dijo que ya no firmaría contratos para abastecer a los países fuera de la influencia de la OTAN porque se había vuelto demasiado difícil obtener la aprobación del Gobierno para tales acuerdos.

Sin embargo, la fiscalía de Stuttgart acusó a seis empleados de ventas de Heckler & Koch de violar las leyes de comercio exterior y de control de armas de guerra por entregar rifles y accesorios a cuatro estados mexicanos a los que Berlín había prohibido las exportaciones de armas por la situación de derechos humanos.

La fiscalía dijo que los empleados, a los que no identificó, realizaron 15 entregas ilegales entre 2006 y 2009 y que sabían que las armas se enviaban a esos estados.

Los activistas anti armas consideran que el juicio de Heckler & Koch es importante porque sospechan que los fusiles G36 fueron utilizados en el 2014 en el secuestro y la matanza de un grupo de estudiantes de magisterio en la ciudad suroccidental de Iguala.

Los manifestantes demandaron el fin de la producción de armas alemanas. "Las armas alemanas, el dinero alemán asesinan en todo el mundo", corearon.

El periodista alemán Juergen Graesslin inició la demanda con la información que había recopilado. "En el otoño de 2009, recibí una llamada telefónica de un empleado de Heckler & Koch que dijo 'mi compañía estaba haciendo comercio ilegal de armas con conocimientos de la gerencia'", dijo Graesslin a Reuters TV.

La compañía alemana dijo este viernes que colaboraría con la investigación.

"Heckler & Koch es consciente de su responsabilidad social y legal. Como resultado de los incidentes, la empresa realizó cambios drásticos y exhaustivos para evitar que ocurran dichos eventos en el futuro", dijo la compañía en un comunicado.

Protestaron contra la venta de armas. Medio centenar de manifestantes protestaron este martes en la ciudad alemana de Stuttgart contra las exportaciones de armas alemanas con motivo del comienzo de un juicio por la venta de armamento a México.

Seis ex-empleados del fabricante alemán Heckler & Koch serán juzgados esta semana por la presunta venta ilegal de varios miles de fusiles de asalto G36 y de piezas accesorias a México entre 2006 y 2009.

Las armas acabaron siendo utilizadas en regiones de crisis del país latinoamericano en las que bajo ningún concepto armamento de origen alemán podía ser utilizado, según las correspondientes leyes germanas.

Los manifestantes demandaron el fin de la producción de armas alemanas. "Las armas alemanas, el dinero alemán asesinan en todo el mundo", corearon.

El impulsor del juicio, el activista Jürgen Grässlin, está convencido de que Heckler & Koch suministró armas de forma ilegal. "El que facilita la exportación de armas se hace cómplice de los asesinatos en México", dijo Grässlin.

Según la acusación, los seis ex-empleados de Heckler & Koch estaban al corriente de estas circunstancias. La propia firma armamentística alemana podría ser sancionada con una elevada pena pecuniaria.

El juicio ante la Audiencia Provincial de Stuttgart tiene previsto celebrar sesiones hasta finales del próximo 25 de octubre. 

*Con información de Reuters y DW.