Brasilia. La Confederación de Trabajadores del Servicio Público Federal (Condsef) de Brasil, en huelga desde junio pasado, decidió este martes aceptar la propuesta del gobierno de reajuste salarial de 15,8% a ser implementado en tres años ofrecido por el gobierno de Dilma Rousseff.

La decisión tomada en asamblea de delegados en Brasilia, que vale para 17 categorías de trabajadores, deberá ser refrendada por asambleas estatales a ser realizadas hasta el próximo fin de semana.

Si el acuerdo es confirmado, deberán retornar al trabajo cerca de 300.000 trabajadores.

La Condsef representa 80% de los empleados activos del Poder Ejecutivo, aunque algunas categorías negocian separadamente, como los empleados del Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (Incra).

Durante la asamblea, los delegados afirmaron que el reajuste ofrecido por el gobierno no era suficiente para reponer las pérdidas salariales, pero el movimiento había conquistado una victoria al haber demostrado la unidad de las diferentes entidades sindicales y la fuerza de los trabajadores.

Varios participantes hicieron duras críticas al gobierno de Rousseff, por conceder beneficios fiscales y estímulos financieros a las empresas privadas, incluyendo las anunciadas concesiones en el área de infraestructura, descalificando al mismo tiempo a los trabajadores estatales.

Sobre los días parados, el gobierno prometió que si es presentada un cronograma de reposición, no habrá descuento a los trabajadores.

Algunas otras categorías importantes en huelga, como la Policía Federal, la Policía Rutera Federal y los empleados de la Receita, aún no han decidido sobre la propuesta del gobierno.