San José. Miles de empleados públicos de Costa Rica tomaron este martes las principales calles de San José para defender sus salarios y beneficios otorgados por ley, ante lo que consideran "ataques" de algunos diputados de oposición.

La manifestación convocada por los sindicatos del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), cuyos empleados fueron cuestionados semanas atrás por parte del diputado del Movimiento Libertario, Otto Guevara, quien calificó de "excesivas" algunas remuneraciones dentro de esa entidad pública.

Guevara también divulgó la lista completa de salarios del ICE junto a la de la Universidad de Costa Rica, lo cual provocó la reproducción de la denuncia en algunos medios de comunicación locales y la molestia de muchos ciudadanos.

Los empleados públicos señalaron que la manifestación es un movimiento de defensa a sus salarios, al argumentar que las comparaciones hechas por Guevara y otros sectores son incorrectas, cuando se contrastan los salarios de los sectores público y privado.

"Todo esto ha sido planteado en medio de una campaña mediática de muy mala fe, llena de verdades a medias, manipulaciones odiosas, generalizaciones sin sentido que en realidad para nosotros esconde la gran necesidad de sectores poderosos de que el pueblo repare en la gravedad de problemas tan graves como la elusión de impuestos", dijo a Xinhua el dirigente sindical Albino Vargas, secretario general de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP).

El movimiento de los trabajadores inició en la zona oeste de la ciudad de San José y tomó el Paseo Colón y la Avenida Segunda, hasta llegar a la Asamblea Legislativa.

El movimiento se extendió a lo largo de 10 cuadras de la capital costarricense, con una gran cantidad de personas.

Al llegar a la Asamblea Legislativa, los líderes sindicalistas entregaron al presidente legislativo, Rafael Ortiz, un documento en el que piden que en lugar de cuestionar los "altos" salarios del sector público se aumente el salario mínimo en el sector privado.

También presentaron cifras del Ministerio de Hacienda relacionadas con el déficit fiscal que vive el gobierno costarricense, que para este año se estima en más de 5% del Producto Interno Bruto (PIB), el cual suma cerca de US$3.000 millones.

Según los sindicalistas, la suma de la evasión fiscal estimada, junto a las exoneraciones fiscales de algunos sectores productivos, los procesos de apertura comercial y el pago de intereses por deuda, hacen que las arcas públicas dejen de percibir poco más de US$9.750 millones, cifra que sobre pasa el déficit fiscal.

Los empleados públicos aseguraron que no están dispuestos a permitir rebajas en sus salarios y condiciones de vida, pues consideran que con estos "ataques" se pretende precarizar el trabajo de las instituciones del Estado.