La Habana. El número de cubanos empleados por cuenta propia creció sólo ligeramente desde la llegada al poder del presidente Raúl Castro, lo que sugiere que no hubo grandes avances en los planes para reducir el papel del Estado en la economía, según cifras oficiales divulgadas esta semana.

La Oficina Nacional de Estadísticas (www.one.cu) dijo que en la isla había 143.800 licencias otorgadas para trabajadores por cuenta propia en el 2009, una leve alza desde las 141.600 reportadas el año anterior.

Desde el 2006, cuando Castro reemplazó por primera vez en la presidencia de la isla a su enfermo hermano Fidel, el número de trabajadores por cuenta propia ha aumentado en 5.400, un porción mínima dentro de los 5 millones que integran la fuerza laboral del país.

Raúl Castro asumió la presidencia de Cuba en febrero del 2008, cuando reemplazó oficialmente a su hermano Fidel, que había gobernado la isla durante 49 años.

Desde entonces, ha fomentado el debate en la prensa estatal y en reuniones en los barrios y centros de trabajo sobre los problemas que afectan a la economía.

También hizo pequeños cambios para aumentar la productividad y hacer más eficiente el sistema socialista.

Las estadísticas muestran que al cierre del 2009 más del 85%o de la fuerza laboral en la isla trabaja con el Estado, incluyendo a 2 millones de empleados vinculados al comercio y los servicios.

El informe oficial señala que hay 591.000 trabajadores en el sector privado, la mayoría familiares de los agricultores y empleados por cuenta propia.

El trabajo por cuenta propia es legal en Cuba desde 1993, cuando el gobierno comunista debió dar ese paso para hacer frente a la crisis que sacudió su economía tras el colapso de la ex Unión Soviética.

Los empleos por cuenta propia que fueron legalizados van desde payasos y productores de trampas para ratón hasta restaurantes y pizzerías familiares o talleres mecánicos de autos.

El número de licencias otorgadas creció a más de 200.000 a fines de la década de 1990, antes de comenzar un descenso gradual hasta el 2006.

La cifra oficial de empleados por cuenta propia no incluye a decenas de miles de personas que ilegalmente participan en algún tipo de actividad económica de manera privada para subsistir.

Las cifras de trabajo por cuenta propia podrían subir a un ritmo más rápido como resultado de un impulso en las medidas que Raúl Castro está implementando para hacer más eficiente el sistema.

"Se han iniciado experimentos y se trabaja en otros, para aligerar la carga del Estado en algunos servicios que se prestan", dijo sin ofrecer detalles el ministro de Economía, Marino Murillo, al Parlamento cubano en 2009.

Cuba comenzó a arrendar cientos de peluquerías estatales y salones de belleza a los empleados en todo el país este año, en lo que parece ser el comienzo de una esperada reestructuración en el sector del comercio y los servicios.

La medida es la primera de este tipo tomada por el gobierno comunista de la isla desde que nacionalizó masivamente los negocios privados en 1968.

A algunos conductores de taxi y ómnibus también le fueron arrendados sus vehículos, en lugar de trabajar por un salario estatal.

El sector minorista, en particular, ha sido criticado por el mal servicio y el robo desenfrenado de los recursos, mientras los funcionarios han pedido calma a la población para implementar los cambios en el orden económico sin saltar al capitalismo.

"El gobierno ve la necesidad de la reforma, pero aún es grande el temor a sus potenciales consecuencias, el resultado es el estancamiento actual", dijo Bert Hoffmann, un experto de América Latina del Institute of Global and Areas Studies en Hamburgo, Alemania.