Río de Janeiro. El empresario Alberto Yousseff, uno de los acusados de formar parte del esquema de corrupción que desvió miles de millones de dólares de la petrolera estatal brasileña Petrobras, aseguró este martes que la Presidencia del país sabía las irregularidades que se cometían en la compañía.

"Esa es mi opinión. Pero no tengo pruebas", dijo Yousseff en una comparecencia ante una Comisión Parlamentaria de Investigacion (CPI) que investiga el caso, en la que dejó claro que, pese a no poder demostrarlo, el Palacio Presidencial "sí" que "tenía conocimiento" de la red.

"Confirmo y repito que eso es lo que yo considero, pero no puedo decir con total certeza" que la Presidencia era consciente de los desvíos, dijo el empresario, preguntado por congresitas si la actual presidenta, Dilma Rousseff, y su antecesor y mentor político, Luiz Inácio Lula da Silva, conocían la trama corrupta.

Yousseff es uno de los condenados por la Justicia dentro del caso que pactó hacer de delator del proceso a cambio de tener su pena reducida.

Lo mismo hizo el ex director de Abastecimiento de Petrobras Paulo Roberto Costa, con quien Yousseff pactaba mediante empresas de cambio de divisas, el pago de comisiones a partidos políticos, principalmente de la coalición que apoyó a Lula y respalda a Rousseff.

En su comparecencia, Yousseff acusó al ex ministro de Comunicaciones Paulo Bernardo Silva de haber pedido dinero de la red corrupta en 2010 para financiar la campaña electoral de su esposa, la actual senadora Gleisi Hoffmann.

El empresario dijo que Costa le había comentado alguna vez que "esperaba noticias del palacio" presidencial para determinar la distribución del dinero desviado ilegalmente de Petrobras.

En su comparecencia, Yousseff acusó al ex ministro de Comunicaciones Paulo Bernardo Silva de haber pedido dinero de la red corrupta en 2010 para financiar la campaña electoral de su esposa, la actual senadora Gleisi Hoffmann.

Preguntado sobre quién era el líder de la trama, dijo que lo descconocía, pero apuntó que la distribución de los sobornos era a cargo del ya fallecido diputado José Janene, del oficialista Partido Progresista (PP).

"Pero no sé quién era el líder de todo, quién puso a Janene en esa labor, quién nombró a Paulo Roberto Costa (en una de las direcciones de Petrobras). Quien nombra es la Presidencia, pero si la Presidencia era la líder, no lo sé", comentó.

Petrobras calcula que la red corrupta, formada por empresarios, altos cargos de la empresa y políticos, desvió unos US$2.000 millones ilegalmente entre 2004 y 2012.

Según la Fiscalía, las constructoras pagaban sobornos a cambio de ser favorecidas en las licitaciones de la Petrobras y esos recursos eran distribuidos entre los partidos políticos que apoyaban la red.