La Paz. Tras la captura de los hermanos Noel y Héctor Fabio Buitrago en Bolivia, la Inteligencia de Colombia reveló que desde el 2006 entraron unos 3.000 colombianos a Santa Cruz para trabajar en los ilícitos del narcoterrorista alias Martín Llanos.

El dato fue entregado al diario colombiano El Tiempo por un oficial de inteligencia de ese país, que dio detalles de la investigación que un grupo especial de la Policía colombiana desarrolla desde el 2009 y que, con el apoyo de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (Felcn) de Bolivia, logró la captura de los hermanos Buitrago.

“Sabemos que en los últimos 5 años entraron cerca de 3.000 colombianos a Santa Cruz de la Sierra para trabajar en los negocios criminales de Llanos”, asegura dicho oficial, en el anonimato.

El rotativo dice que Llanos es Héctor Germán Buitrago, primo de los dos primeros. Martín, según las pesquisas, restableció su grupo criminal en una zona rural cruceña, tras la ofensiva militar contra su organización en Colombia, entre el 2004 y 2005.

De él se sabe que lideró el grupo paramilitar derechista Autodefensas Campesinas del Casanare y que las primeras pistas de su presencia en Bolivia surgieron el 2007, cuando abrió una ruta para enviar droga a Europa.

En ese caso, los investigadores notaron que el modo de operar era el de una organización de ‘narcos’ corriente, pero que hubo un dato que llamó la atención: “una extraña migración de colombianos, de Meta y Casanare, hacia Santa Cruz”.

El 2009, cuando los hermanos Carlos Noel y Héctor Fabio Buitrago salieron de la cárcel —luego de cuatro años de prisión— viajaron a Bolivia, se cerró el círculo: los narcos colombianos trasladaban su “imperio criminal” al este de Bolivia.

La Felcn siguió a Carlos durante tres semanas, hasta que el 27 de junio salió a comer con toda su familia, incluido Héctor Fabio y fueron atrapados. En Santa Cruz, Carlos pasaba como ganadero; tenía ocho inmuebles, 20 vehículos y varios choferes.