Lima. Visiblemente alegre y con una actitud propia de un triunfador, el candidato presidencial Pedro Pablo Kuczynski concurrió a votar al colegio San Agustín, ubicado en el distrito San Isidro.

Rodeado de una multitud de periodista y un contingente de seguridad, el postulante se tomó el tiempo de saludar a los asistentes entre los que se encontraba un grupo de manifestantes que gritaban sin cesar: "PPK, PPK".

Y aunque la ONPE ofreció que ingresara por una puerta especial en solitario, Kuczynski optó por hacer uso de la calle principal y avanzar igual que el resto de votantes.

Con más tranquilidad, ya al interior del aula 101, el propio presidenciable haciendo gala de nuevo su estado de ánimo hizo un gesto de silencio a los observadores y se dirigió presto a emitir su sufragio.

A diferencia de otros postulantes, Kuczynski se saltó las filas y paso sin más a la cabina.

Acto seguido y tomándose unos minutos lleno la cartilla y emitió la papeleta en la ánfora, posando -como es costumbre- para la prensa y exhibiendo la tradicional V de la victoria.

A la salida del recinto, volvió a saludar afectuosamente a los asistentes que ya habían crecido en número y dudaban gritar a favor de él.

Incluso fue más allá al jugar levantando los pulgares incitándolos a seguir sus movimientos.

Luego de ello vino el caos pues la prensa se agolpó intentando captar sus impresiones, el punto que conspiró en contra fue que el candidato decidió -a diferencia de los otros postulantes- detener el paso y dar declaraciones a los periodistas.

"A las 6 hablamos", repetía continuamente PPK intentando frenar el impetu de los adherentes y de la prensa, no obstante no podía prácticamente avanzar por el acoso.

A pesar de la situación, el candidato sacaba ventaja saludando sin parar a los asistentes y sonriendo a las distintas cámaras de los canales de televisión que transmitían en directo.

Ha sido el único postulante que ha vivido una situación de este tipo, pues todos los otros casos el aparato de seguridad había sido implacable y había evitado prácticamente el contacto con periodistas.