Johannesburgo. Más de un millón de trabajadores estatales sudafricanos participaron este miércoles en una huelga en reclamo de mejores salarios y amenazaron con prolongar sus acciones, lo que podría golpear a la mayor economía de Africa.

La huelga, en medio de la cual fueron reportadas escaramuzas en hospitales y escuelas, no tendría un gran impacto inmediato en la economía, pero su prolongación podría afectar el comercio interno y hacia el exterior.

"Nosotros no tenemos nada que perder más que las cadenas que nos amarran", dijo Norman Mampane, portavoz nacional del Sindicato de Policías y Gendarmes POPCRU, uno de los grupos en la coalición laboral que representa alrededor de 1,3 millones de trabajadores estatales.

Las acciones laborales podrían escalar el jueves si más sindicatos se unen a la paralización, mientras profesores manifiestan tratando de bloquear una de las principales autopistas en Johannesburgo y empleados hospitalarios montan piquetes a las afueras de las emergencias.

Medios locales reportaron algunos choques entre trabajadores en huelga y gerentes en algunos hospitales y escuelas durante las acciones del miércoles.

Economistas han expresado preocupación acerca de que, independiente del acuerdo al que lleguen, los gastos del Estado aumentarán mientras el gobierno trata de reducir su déficit desde un 6,7% del Producto Interno Bruto (PIB).

"Como gobierno, como el empleador, hemos indicado y demostrado a la vista de todos que nuestra capacidad de gasto está actualmente agotada", explicó el ministro de Servicios Públicos, Richard Baloyi, durante una conferencia de prensa en Cape Town.

Baloyi agregó que un acuerdo costaría por lo menos 5.000 millones de rands (US$690 millones) más de lo presupuestado y tendrían que hacerse recortes en otros lados. Reiteró la amenaza de que el gobierno podría imponer unilateralmente una oferta salarial para terminar con la huelga.

Analistas esperan que sea alcanzado un acuerdo en los próximos días o a más tardar antes de septiembre, lo que podría reducir el daño económico.

La semana pasada los grupos realizaron un paro de un día como advertencia y dijeron que las acciones del miércoles podrían comenzar la mayor huelga de empleados públicos en tres años.