Lima. Miles de personas marcharon el miércoles por varias ciudades de Perú para respaldar la política del presidente Ollanta Humala, en una manifestación histórica a favor de un Gobierno y organizada por sindicatos y partidos de izquierda que parecen resurgir en el país.

Humala, un militar retirado que asumió la presidencia en julio, ha puesto en marcha importantes iniciativas en busca de una mayor inclusión social y laboral que lo mantienen con una alta popularidad después de casi tres meses de gestión.

Con banderas multicolores y pancartas en las que se leía "Ollanta Dignidad" y "El pueblo apoya a Humala", al menos 5.000 trabajadores sindicalizados en Lima se dirigieron al Congreso para mostrar su apoyo al mandatario.

"Ustedes nos están diciendo con su presencia que no estamos solos, el cambio no se encuentra solo", gritó el presidente del Congreso, el oficialista Daniel Abugatás, en bienvenida.

Es la primera vez en casi 40 años que los sindicatos salen a las calles para realizar este tipo de manifiesto político.

La última fue cuando apoyaron al Gobierno izquierdista del general del Ejército Juan Velasco, que llegó al poder luego de un golpe de Estado en 1968, cuando algunos países en América Latina eran gobernados por regímenes militares.

"Es una marcha cívico popular para reafimar y respaldar los cambios democráticos que ha emprendido el presidente Humala a favor de los trabajadores", afirmó a Reuters el máximo líder del mayor gremio de sindicatos de Perú (CGTP), Mario Huamán.

Sin embargo, dijo que vigilarán que se cumplan todas las promesas, como el aumento de sueldos que podría postergarse por temores a una recesión mundial.

La CGTP, fundada hace 82 años por el pensador comunista peruano José Carlos Mariátegui, desapareció prácticamente del mapa político en la década de 1990 en medio de grandes reformas de corte liberal por parte del presidente Alberto Fujimori.

Muchas de esas reformas han hecho que Perú -uno de los mayores productores mundiales de minerales- registre uno de los crecimientos económicos más altos del mundo, pero con grandes desigualdades sociales, según analistas.

Conquistas sindicales. Los sindicatos consideran que el triunfo de Humala en las elecciones fue en gran parte gracias al apoyo de las organizaciones políticas de izquierda y movimientos sociales.

"Por eso el pueblo está en las calles, apoyando al Presidente", dijo Walter Caluga, un obrero de la construcción que alzaba una pancarta en medio de fotos con el rostro de Humala, acto que se repitó en ciudades como Arequipa, Cusco y Piura.

Las organizaciones sindicales afirman que una de sus mayores conquistas es haber logrado que el gobierno declare legal dos recientes huelgas en el clave sector minero, en demanda de aumento de sueldos en momentos que las firmas gozan de fuertes ganancias por los altos precios de los metales.

Una de ellas fue en Shougang Hierro Perú, una unidad del grupo chino Shougang, cuya protesta duro casi un mes hasta que el Gobierno intervino para mediar las negociaciones.

La otra es en la tercera productora de cobre de Perú y filial de la estadounidense Freeport-McMoRan, que cumplió el miércoles dos semanas de huelga indefinida.

Estas acciones sugieren que Humala está adoptando un enfoque más comprensivo con los trabajadores en Perú como parte de un esfuerzo más amplio para calmar las tensiones sociales en una país que tiene inmensos recursos naturales.