Por John Otis. Tal Cual, uno de los pocos periódicos venezolanos críticos de la gestión gubernamental que quedan, tiene tan poco personal que a menudo ningún recepcionista está presente para dejar entrar a las personas. Los visitantes deben golpear la puerta de entrada hasta que alguien de la redacción se dé cuenta y ello puede demorar un poco porque apenas quedan editores y periodistas.

Ante las demandas judiciales por parte del gobierno, el alza en los costos, los decrecientes ingresos por publicidad, y la enfermedad de su fundador, el periódico, con 15 años de vida, ha reducido las operaciones en un último intento por sobrevivir. Tal Cual ha reducido la circulación de su edición impresa de seis días a la semana a solamente una edición del fin de semana y ha despedido a la mayoría de su personal. Aunque el periódico actualiza los artículos en su sitio web, la edición impresa diaria final salió a la calle el 27 de febrero.

“Este es un repliegue estratégico”, expresó el jefe de redacción Xabier Coscojuela al Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés). “Esperamos que las cosas mejoren en el futuro, que el próximo gobierno sea más tolerante, y que volvamos a ser un diario”.

Por el momento, periodistas y analistas de medios sostienen que la reducción en las operaciones de Tal Cual representa otro golpe a la libertad de prensa en Venezuela en una época en que es más importante que nunca contar con medios que cumplan una función fiscalizadora. El gobierno socialista del presidente Nicolás Maduro, que enfrenta una crisis económica y creciente descontento social, ha estado fustigando a los críticos y encarcelando a líderes opositores. Pero en medio de tales abusos, la mayoría de los medios venezolanos se han vuelto dóciles y evitan criticar al gobierno, sostuvo Marianela Balbi, directora ejecutiva de la organización Instituto Prensa y Sociedad (IPYS Venezuela), con sede en Caracas.

En los últimos años, medios independientes --tales como el canal Globovisión y el diario El Universal-- han sido vendidos a grupos empresariales que según versiones tienen estrechos vínculos con el gobierno y han suavizado el tratamiento informativo, expresaron al CPJ el año pasado varios periodistas venezolanos. La mayoría de los medios audiovisuales son oficialistas o raras veces cuestionan las políticas gubernamentales.

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Tal Cual, junto con El Nacional, era uno de los pocos diarios de aceptación popular existentes en Venezuela que constantemente cuestionaban y criticaban la gestión gubernamental. También era una lectura obligada para los formadores de opinión del país, declaró Laureano Márquez, humorista venezolano y columnista de Tal Cual que recibió el Premio Internacional de la Libertad de Prensa, otorgado por el CPJ, en 2010.

“Tal Cual siempre ha sido una piedra en el zapato del gobierno”, Márquez afirmó al CPJ.

Esa piedra se ha vuelto mucho más pequeña. Aunque el contenido de Tal Cual sigue estando disponible en la Web, las velocidades de descarga de Internet son lentas en Venezuela y muchas personas aún prefieren recibir las noticias en formato impreso. Y un número menor de personas están produciendo las noticias de Tal Cual. El personal se ha reducido de 40 editores y reporteros a una decena, de acuerdo con Coscojuela.

Durante una visita reciente, la redacción era en su mayoría sillas vacías y computadoras apagadas. Una de las reporteras que quedan, Joselyn Torres, declaró al CPJ que la mayoría de sus periodistas ganan el salario mínimo y complementan sus ingresos trabajando como periodistas freelance.

“Las personas todavía trabajan aquí porque les gusta el periodismo que hace Tal Cual”, aseveró Torres. “Y adoran a Teodoro”.

Torres se refería a Teodoro Petkoff, exguerrillero y exministro de Planificación que fundó Tal Cual en 2000. Con 83 años y enfermo, Petkoff ya no se involucra en las tareas diarias. “Estoy en cama”, declaró a la BBC en febrero. Pero por muchos años, Petkoff fue la voz del diario.

Aunque Petkoff era de tendencia izquierdista, no simpatizaba con la revolución socialista iniciada en 1999 por el fallecido presidente Hugo Chávez. Preocupado por los antecedentes militares y las tendencias autoritarias de Chávez, Petkoff denunciaba en editoriales de primera plana lo que consideraba como errores y abusos del gobierno. Al mismo tiempo criticaba a políticos opositores por apoyar el golpe de Estado de 2002 que provocó la salida del poder temporal de Chávez, por promover el paro petrolero de 2003 concebido para derrocar a Chávez y por boicotear las elecciones legislativas de 2005.

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Las denuncias de Petkoff se convirtieron en un sello distintivo de Tal Cual que ayudó a impulsar la circulación diaria a 25,000 ejemplares a principios de los años 2000, sostuvo Coscojuela. Pero la época de gloria duró poco. Nunca muy rentable, Tal Cual comenzó a tener pérdidas a medida que el gobierno nacionalizaba empresas privadas que anunciaban en el periódico y que suspendieron sus anuncios al pasar al control estatal. La circulación diaria ha caído a 8.000 ejemplares en medio de la crisis económica de Venezuela, mientras que una de las tasas de inflación más elevadas del mundo ha incrementado sustancialmente los costos operativos. El año pasado, Tal Cual estuvo a punto de suspender su publicación ante la escasez de papel periódico.

Pero de lejos el mayor desafío que el periódico ha enfrentado ha sido la prolongada ofensiva judicial emprendida por los gobiernos de Chávez y Maduro. En el último decenio, Tal Cual ha enfrentado siete demandas judiciales por parte del gobierno así como investigaciones impositivas, afirmó Coscojuela.

Márquez, por ejemplo, fue demandado por una columna escrita en 2005 que consistía en una carta satírica dirigida a la hija de Chávez, entonces con nueve años de edad, en la cual Márquez le pedía a la niña que le dijera al padre que moderara su comportamiento. Márquez y la empresa editora del periódico fueron declarados culpables de violar los derechos de una menor y se les aplicó una multa de US$18.600. Los editores y reporteros recolectaron dinero para contribuir a cubrir la multa y las costas procesales.

El año pasado, el presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello interpuso una demanda civil por difamación contra Tal Cual por un artículo de opinión que reprodujo una cita errónea atribuida a Cabello que había sido publicada originalmente en el sitio web Noticiero Digital. Tal Cual publicó una disculpa pero la demanda ha avanzado, lo cual ha obligado a Petkoff o a otros miembros de la Junta Directiva del periódico a visitar el tribunal una vez a la semana. Coscojuela declaró al CPJ que el periódico espera perder la demanda y recibir otra debilitante multa.

Balbi, de IPYS Venezuela, declaró que el gobierno de Maduro había implantado un cerco legal contra el periódico en un intento por asfixiarlo. Hace poco IPYS Venezuela produjo un video acerca de lo que describe como la campaña gubernamental contra Tal Cual, llamado “Cómo presionar a un diario en seis pasos”.

No obstante, Tal Cual permanece desafiante.

“Tal Cual no tiene intención de cerrar sus puertas”, declaró la Junta Directiva del periódico en un comunicado divulgado en febrero. “Si en el gobierno pensaron que habían derrotado a Tal Cual, acá estamos, para informarles que se equivocaron”.