La organización México Unido Contra la Delincuencia (MUCD) presentó el primer índice de Cultura de la Legalidad 2015, donde destaca que los mexicanos tienen poca disposición a cambiar las conductas nocivas, como prácticas de corrupción.

El estudio, que dijeron se presentará a las autoridades para que definan políticas públicas, otorgó una calificación nacional de 5.5 puntos, sobre 10, respecto de la receptividad para que las personas modifiquen conductas que difieren de una cultura de la legalidad.

La encuesta levantada en todo el país por la empresa Consulta Mitofsky precisa que los mexicanos -sobre todo las mujeres- tienen poca disposición a cambiar conductas como no utilizar el cinturón de seguridad al manejar; comprar piratería; ceder su lugar a personas con alguna discapacidad o dar mordida por alguna razón.

Por grado de escolaridad, personas con preparación universitaria y posgrado, tienen la mayor resistencia al cambio. La ocupación que reporta mayor disposición hacia una cultura de la legalidad son los agricultores, con 6.3; en contraste, la menor es un profesionista por su cuenta/profesor, y empresario/microempresario, con 4.0. Los jóvenes con baja escolaridad tienen de los más altos índice sde Disposición haca una Cultura de la Legalidad, con 6.2.

“Los resultados son muy poco alentadores, explican en gran medida por qué el país está como está en términos de seguridad, justicia y paz social”, dijo Teresa Troncoso, directora de Cultura de la Legalidad de MUCD.

“La cultura de la legalidad es el conjunto de creencias, valores, normas y acciones que promueve que la población crea en el Estado democrático de Derecho, lo defienda y no tolere la ilegalidad”, define el estudio.

Detalló que el perfil más cercano con disposición a mejorar en una conducta de la legalidad es el de una persona joven, entre 18 y 19 años, con ocupación campesino o agricultor. Agregó que son empresarios, profesores, personas de más de 50 años (sobre todo mujeres) los de mayor resistencia al cambio.

El Índice de Conducta de la Legalidad precisa que, mientras las personas con mayor grado de estudios tienen menos disposición a cambiar, las personas adultas con estudios apenas de secundaria o primaria tienen más receptividad al cambio.

“La cultura de la legalidad es el conjunto de creencias, valores, normas y acciones que promueve que la población crea en el Estado democrático de Derecho, lo defienda y no tolere la ilegalidad”, define el estudio.

Finalmente, el índice destaca que existe una mayor disposición hacia una cultura de la legalidad, en la medida en la que la población tiene menor preparación profesional, menor edad y es de zona rural.