Antes de partir a La Haya, la profesora del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, Astrid Espaliat, miembro del consejo asesor de la Cancillería en temas de legislación internacional, explicó a Nación.cl cuál es la controversia limítrofe entre Chile y Perú, qué podemos esperar de la sentencia que va a entregar la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya el 27 de enero y cómo debe ser “leído” este fallo.

-¿Cómo podemos resumir el diferendo entre Perú y Chile que llegó en 2008 a La Haya?

-Chile sostiene que el límite marítimo entre los dos países fue establecido (en el paralelo geográfico) en la Declaración de Santiago de 1952, que fue refrendado en el Tratado sobre Zona Especial Fronteriza Marítima de 1954 y además, con la práctica bilateral, es decir, la práctica entre Chile y Perú durante más de 40 años. Perú ha declarado, en cambio, que no existe un acuerdo de límites marítimos y, en consecuencia, al no existir un acuerdo la Corte es la que debe establecer un límite marítimo entre las partes. Y ha propuesto a la Corte Internacional de Justicia un límite que es una bisectriz, una línea media que divide de manera igual un espacio marítimo para Perú y para Chile.

-¿Cuáles son los 3 puntos en disputa en este juicio?

-El Hito (que se defina de dónde parte la frontera, si del Hito 1 como dice Chile o del Punto Concordia como dice Perú), el Paralelo (si la frontera marítima entre los dos países está definida por el paralelo como dice Chile o por la línea equidistante propuesta por Perú) y el Triángulo Externo (que sería la extensión de la línea del paralelo más allá de las 200 millas, que Perú exige como mar propio y que para Chile son aguas internacionales).

-¿Hay posibilidad de solución mezclada?

“Arica y Tacna tienen un flujo de migración, hay una integración natural que es propia de toda zona fronteriza y me parece que lo mínimo que merece esa población es una actitud reflexiva, ponderada”.

-Claro (por ejemplo que se defina la frontera en el paralelo pero que la corte no la extienda como lo hace Chile por 200 millas de la zona marítima), hay que ver los razonamientos de la Corte porque ahí nos va a decir qué fue lo que ponderó y vamos a saber qué argumentos de Chile consideró y cuáles no.

-¿Cuál es la zona en disputa?

-Según Perú (parte demandante), la parte en disputa es de 160.000 kilómetros cuadrados aproximadamente (en el Océano Pacífico).

Esperada resolución

-Sea cual sea el fallo, ¿Perú va a ganar sí o sí?

-Perú va a ganar algo. Lo importante es establecer cuánto de lo que pidió le fue concedido.

-¿Cuáles son los puntos más críticos para Chile, para poder decir que ganamos algo?

-El tema planteado en torno al Hito 1 (Chile dice que la frontera no comienza allí sino en un punto que denominan Punto de Concordia) pero sobre todo, el tema sobre si existe un acuerdo entre los dos países que establecía un paralelo (como frontera). Si existía un acuerdo que establecía un paralelo. El acuerdo se constituye en base al texto de la Declaración de Santiago, el texto de 1954 y esta otra serie de conductas que estarían confirmando la idea de que existe un acuerdo entre las partes.

Temas en disputa

-¿Y si Chile no está de acuerdo con algo?

-Nada nos impide decir ´Vamos a acatar pero a mí no me convence este punto. No me gusta este razonamiento’. Por eso hay que tener en cuenta que la tarea de analizar el fallo es más larga porque son fallos complejos. Porque el derecho internacional es más complejo que el derecho interno que es ver texto y lo que dijo el juez frente al texto. Aquí hay que entender cómo la corte va sopesando distintos tipos de antecedentes. Y eso es de una lectura más reposada.

-¿Pero debemos acatar el fallo sin ningún recurso?

-Sí, el fallo es inapelable. El mencionado Recurso de Revisión sólo existe en el papel. Es un recurso que nunca ha sido ejercido y que plantea una dificultad extraordinariamente grande. Esto porque tiene que tratarse de un hecho nuevo, y ese hecho nuevo tiene que haber sido conocido después de la sentencia, y además tendría que influir sustantivamente en el fallo. Es decir, que si la corte hubiese conocido ese hecho que ahora decimos que es nuevo habría cambiado la resolución a la que llegó la corte. Y eso es extremadamente difícil. Eso no ha ocurrido nunca.

-¿Qué viene luego?

-Una vez conocido el fallo hay que saber cómo se va a implementar y eso va a implicar un contacto con Perú. Tenemos que ponernos de acuerdo cómo vamos a cumplir.

-¿Y en cuánto tiempo se debería dar la implementación?

-Eso va a depender de lo que diga el fallo pero eso requiere años, porque muchas veces hay que cambiar legislación y para eso hay que platear el proyecto y hay que hace un trabajo con los Legislativos de cada Estado. Eso no es de la noche a la mañana. Y también vamos a tener que realizar una labor pedagógica hacia distintos actores políticos y hacia la población.

Tacna y Arica

-¿Por qué eso es importante?

-Porque los actores políticos tienen que entender el razonamiento, cómo se llegó a una determinada resolución. Existe una tendencia a juzgar muy rápidamente, a establecer conclusiones y a crear ‘cuñas’ en los medios, pero lo cierto es que esta cuestión merece una acción ponderada y reflexiva después del fallo.

-Especialmente por la gente.

-Sobre todo porque hay una población, que son las de Tacna y Arica que tiene una integración natural, que ha sido fortalecida también por el trabajo de las cancillerías de Perú y Chile. Se ha estado trabajando todo este tiempo en ese proceso (…) Arica y Tacna tienen un flujo de migración, hay una integración natural que es propia de toda zona fronteriza y me parece que lo mínimo que merece esa población es una actitud reflexiva, ponderada, que permita también el desarrollo la sociedad chilena y peruana a mediano y largo plazo.

-¿Este fallo podría afectar esa integración, podría generar un flujo de xenofobia?

-No digo que eso vaya a pasar, sino que lo que hay que hacer es trabajar la línea de informar y de construir y de evitar exabruptos. Pienso que va a ser medio inevitable que haya gente, tanto en Perú como en Chile, experimente el brote xenofóbico. El esfuerzo de los líderes políticos, los académicos, es precisamente ponderar y conducir las relaciones entre Chile y Perú de manera que las poblaciones no vean alteradas su vida cotidiana. Hay gente que está viendo escenarios de guerra, en la calle. Eso no va a ser así.

* Vea además en Nacion.cl:  Humala volvió a pedir no especular sobre fallo de La Haya