Roma. Italia condenó este jueves a Brasil por su rechazo a extraditar a un ex guerrillero izquierdista buscado por asesinato, indicando que la "vergonzosa" decisión violó los acuerdos internacionales y humilló a las víctimas del terrorismo.

En un dictamen que había sido profundamente esperado en Italia, la Corte Suprema de Brasil mantuvo la decisión que tomó el año pasado el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva de oponerse a la extradición de Cesare Battisti y ordenó que sea inmediatamente liberado de prisión.

El presidente italiano Giorgio Napolitano, quien raramente interviene en asuntos internacionales, emitió un duro comunicado deplorando la decisión como una "grave herida" en las relaciones con Brasil e indicó que alentaría cualquier acción para llevar a Battisti a la justicia.

Italia indicó que llevará el caso a la Corte Internacional de Justicia en La Haya.

Sentencia de cadena perpetua. El ex guerrillero enfrenta una sentencia de cadena perpetua en Italia, donde fue condenado y sentenciado por cuatro asesinatos cometidos en la década de 1970, un violento período conocido como "años de plomo", cuando pertenecía a un grupo guerrillero llamado "Proletarios Armados por el Comunismo".

El ministro de Relaciones Exteriores Franco Frattini lo llamó un "golpe en la cara de todo el mundo democrático que lucha contra el terrorismo" y que era "vergonzoso" que Battisti ahora sea capaz de tomar sol en una playa brasileña si quisiera.

Battisti escapó de una prisión italiana en 1981 y vivió en Francia por años, pero huyó cuando París aprobó su extradición en el 2006. Fue arrestado en Brasil.

Lula había basado su decisión del 2009 de garantizar el estatus de refugiado a Battisti -contradiciendo un fallo previo de una corte brasileña en contra del activista- con el argumento de que podía ser perseguido políticamente si era extraditado, una posición que Italia rechazó.

La corte brasileña votó por 6 a 3 que el veredicto de Lula fue un acto de "soberanía nacional" que no podía ser revertido a pesar de que Brasil e Italia tienen un tratado de extradición.

El gobierno italiano invirtió bastante tiempo y prestigio en el proceso de extradición y la decisión fue un golpe severo.

El ministro de Relaciones Exteriores, Franco Frattini, lo llamó un "golpe en la cara de todo el mundo democrático que lucha contra el terrorismo" y que era "vergonzoso" que Battisti ahora sea capaz de tomar sol en una playa brasileña si quisiera.

Alessandra Mussolini, una parlamentaria que es la nieta del dictador Benito Mussolini, instó a que haya un castigo diplomático contra Brasil y un boicot nacional de bienes brasileños.

"Fueron severos con Italia, tratando a Battisti como si fuera un héroe nacional, y tenemos que ser así de duros con Brasil", indicó a un programa de radio.

Los hijos de algunas de las víctimas de Battisti expresaron horror ante la decisión.

"Estoy sin palabras", dijo Alessandro Santoro, hijo de Antonio Santoro, quien trabajó como director de una cárcel en el norte de Italia cuando fue asesinado por Battisti en un ataque en 1978 por parte de las guerrillas izquierdistas.