Sao Paulo. El nominado para ser el próximo ministro de Turismo de Brasil usó más de US$1.000 en fondos estatales para pagar una fiesta en un motel, reportó este miércoles un diario, en el primer escándalo para el entrante gobierno de la presidenta electa, Dilma Rousseff.

Las acusaciones involucran a una figura secundaria en la coalición de gobierno y parece improbable que causen mayores problemas.

Pero los votantes brasileños han estado sensibles a los casos de corrupción desde un escándalo de compra de votos en 2005 que casi derriba al actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

El ministerio de Turismo también tendrá un mayor rol en el gobierno de Rousseff, que asume el 1 de enero, debido a que Brasil será la sede del Mundial de Fútbol de 2014 y de los Juegos Olímpicos de 2016.

En una historia de portada, el diario Estado de S.Paulo dijo que el próximo ministro Pedro Novais, de 80 años, organizó en junio una fiesta en el Hotel Pousada Caribe, un motel al que van las parejas para tener encuentros sexuales, cuando era diputado de la Cámara baja.

Novais luego facturó al Congreso un pago de 2.156 reales (US$1.268), reportó el diario.

Estado citó a Novais describiendo su acción como "un error que será corregido".

Novais es miembro del partido PMDB, el mayor que integra la coalición de 10 partidos de Rousseff y un bloque de apoyo crítico para su plan de reformas económicas en el Congreso.

La reputación del PMDB luego de las acusaciones de corrupción representa un riesgo para la presidente electa, quien está intentando cumplir con sus demandas de puestos ministeriales clave.

Un portavoz del despacho de Rousseff no estuvo disponible para hacer declaraciones.

Los hoteles que cobran por pareja, por hora, conocidos simplemente como moteles, son comunes en Brasil y son usados por personas de todas las clases sociales. Estado publicó una foto de una habitación reservada por Novais, con paredes rosa fuerte, una cama circular, pileta y sauna.