Buenos Aires. En escándalo terminó la sesión de la comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados de Argentina, cuando su titular, la peronista disidente Graciela Camaño, le pegó una fuerte cachetada a su par del oficialismo, Carlos Kunkel, en momentos en que se debatía sobre las presuntas presiones para la aprobación del Presupuesto 2011.

Camaño antes de salir de la sala, se acercó hacia donde estaba Kunkel que no paraba de gritarle.

En medio de la discusión, el parlamentario kirchnerista le gritó a su par: “yo nunca prometí falsamente que dos años no iba a robar y seguí robando”, frente a lo cual Camaño respondió por lo bajo: "no me grites energúmeno" y luego lo abofeteó.

Kunkel reaccionó con un breve aplauso y una sonrisa irónica, en tanto que Camaño salió rápidamente del salón, informó Ámbito.

Más tarde, la parlamentaria confesó estar "muy afectada por lo que sucedió", y explicó que fue “víctima de la crispación" política.

Camaño acusó a Kunkel de haberla agredido verbalmente "durante todo el año", por lo que la situación la "desbordó emocionalmente".

"Siempre he sido una persona muy respetuosa. Estoy arrepentida de lo que pasó hoy. Es un mal ejemplo (...) Le pido disculpas a la gente, a los colegas que estaban trabajando, pero al diputado Kunkel no, y no sé si no configura un delito penal lo que me dijo”, dijo.

Reacción de Cristina Fernández. Frente al hecho, la presidenta Cristina Fernández llamó a los sectores no oficialistas a que "piensen un poquito más" en el país y sientan "responsabilidad".

La mandataria le recordó a la oposición que también tiene responsabilidad de gobierno y pidió "respetar a quienes nos insultan y nos agreden" y agregó que “incluso a quien nos pegan".