París. Las acusaciones de escándalos y de trucos sucios nublaron las elecciones presidenciales francesas este lunes, cuando la carrera por el Elíseo entra su última semana con los dos bandos preparándose para las manifestaciones del Primero de mayo y el único y crucial debate televisivo.

El presidente conservador Nicolas Sarkozy dijo que podría demandar a la página web de noticias Mediapart por publicar un documento que dice probar que el gobierno del ex líder libio Muamar el Gadafi intentó financiar su campaña electoral de 2007.

Por su parte, Sarkozy intentó poner en apuros a su rival socialista, François Hollande, poniendo en el punto de mira al ex director gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, que era el favorito para la candidatura hasta que fue arrestado acusado de abuso sexual el 2011.

La última encuesta de opinión mostró una caída de la ventaja de Hollande en intención de voto frente al presidente poco antes de la segunda vuelta del domingo.

La encuesta de Ipsos-Logica para France Inter mostró que el socialista bajó un punto, hasta el 53%, y Sarkozy está un punto por encima, alcanzando el 47. Una encuesta de Reuters, publicada antes de la primera vuelta del 22 de abril, daba a Hollande un porcentaje medio de voto del 54%.

Sarkozy ha atacado a Hollande en varios frentes, acusando al que podría convertirse en el primer presidente de izquierdas en 17 años de mantener relaciones con personajes controvertidos. La semana pasada dijo que el intelectual musulmán Tariq Ramadan había respaldado al socialista, algo que el suizo negó.

En su dura batalla para la reelección, Sarkozy rechazó una supuesta carta de 2006 del ex responsable de los servicios secretos libios, publicada por Mediapart, que abordaba un "principio de acuerdo" para pagar 50 millones de euros para la campaña del conservador.

No parece probable que el caso influya en las elecciones en una fase tan tardía y en un país donde los votantes están acostumbrados a acusaciones rutinarias de corrupción.

"Vamos a presentar una demanda contra Mediapart", dijo Sarkozy a la televisión France 2. "¿De verdad piensa que con lo que le hice Gadafi me hubiese hecho una transferencia bancaria? Por qué no un cheque, es grotesco".

Sarkozy recibió a Gadafi en una visita oficial a París en 2007 pero encabezó la intervención militar occidental que ayudó a derrocar al gobierno libio durante la Primavera Árabe.

El presidente calificó el documento como una "falsificación obvia", diciendo que los dos libios que supuestamente habían enviado y recibido la carta habían negado cualquier implicación.

Sarkozy tiene probablemente la última oportunidad de cambiar las cosas con Hollande cuando el miércoles por la noche se enfrenten en el único debate cara a cara de la campaña, que se espera que atraiga a millones de espectadores.

Batalla del primero de mayo. Los dos candidatos presidenciales están preparándose para las celebraciones del Primero de mayo del martes, con Sarkozy planeando su propia manifestación en la parisina plaza del Trocadero mientras su rival acudirá a las tradicionales marchas de los sindicatos en defensa de los derechos de los trabajadores.

El Frente Nacional de ultraderecha celebrará su manifestación anual del "Día de Juana de Arco", donde su líder, Marine Le Pen, dijo que aconsejaría a sus votantes a quién apoyar en la segunda vuelta de los comicios.

Sarkozy ha atacado a Hollande en varios frentes, acusando al que podría convertirse en el primer presidente de izquierdas en 17 años de mantener relaciones con personajes controvertidos. La semana pasada dijo que el intelectual musulmán Tariq Ramadan había respaldado al socialista, algo que el suizo negó.

El lunes, el presidente derivó la atención hacia la fiesta de cumpleaños del legislador socialista en la que el personal de campaña de Hollande se codeó con Strauss-Kahn, que se convirtió en un paria político por su supuesta mala conducta sexual.

"Cuando ves el circo en torno a esa cena de cumpleaños... con el señor Strauss-Kahn en la calle Saint Denis - no se pueden inventar esas cosas - te preguntas en qué están pensando los socialistas", dijo Sarkozy a i>Tele, resaltando el hecho de la fiesta se celebró en una calle de París conocida por la prostitución.

Hollande dijo a la radio Europe 1: "Ya he dicho que Dominique Strauss-Kahn no ha participado en esta campaña electoral y no es un lugar para mostrarse".