Milán. Los esfuerzos de Italia por formar un Gobierno fracasaron este domingo después de que el presidente rechazó a un candidato euroescéptico para el Ministerio de Economía, lo que inició una posible crisis constitucional y abrió la posibilidad de que se convoque a nuevas elecciones.

Los líderes de la Liga Norte de extrema derecha y del Movimiento 5 Estrellas, de tendencia antisistemas, acusaron al presidente Sergio Mattarella de traicionar la Constitución y exigieron que se realicen nuevos comicios a la brevedad posible.

El líder del Movimiento 5 Estrellas, Luigi Di Maio, incluso afirmó que Mattarella debería ser impugnado por el Parlamento por traicionar la Constitución.

El primer ministro designado, Giuseppe Conte, se dio por vencido en sus esfuerzos por formar un nuevo Gobierno después de que el jefe de Estado se rehusó a apoyar al economista Paolo Savona, de 81 años y un crítico del euro y de la Unión Europea, para el puesto clave de ministro de Economía.

"He aceptado todas las nominaciones, excepto la del ministro de Economía", comentó Mattarella en un discurso emitido por televisión.

"Pedí para ese ministerio a una figura política autorizada de los partidos de la coalición que no fuera visto como partidario de una línea que pudiera provocar la salida de Italia del euro", agregó.

El líder de la Liga Norte, Matteo Salvini, y Di Maio, jefe del Movimiento 5 Estrellas, respondieron con ira y dijeron que el presidente estaba actuando más allá de los poderes que le confiere la Constitución.

"En una democracia, si aún estamos en una democracia, hay una sola cosa por hacer, permitir que los italianos decidan", comentó Salvini en un encendido discurso ante simpatizantes en el centro de Italia.

"Fui informado del pedido de los partidos políticos para realizar una elección anticipada. Evaluaré la solicitud en las próximas horas y tomaré una iniciativa", comentó Mattarella.

Tras sus declaraciones, Mattarella convocó al ex alto miembro del Fondo Monetario Internacional Carlo Cottarelli para una reunión el lunes, en un indicio de que podría estar considerando pedirle que encabece un Gobierno de tecnócratas no elegidos en votación popular.

Cottarelli sería una elección que calmaría a los mercados financieros, inquietos por las críticas de Savona al euro y a la política económica de Alemania.

No obstante, un Gobierno liderado por Cottarelli probablemente duraría poco, dado que la mayoría de los parlamentarios han dicho que no respaldarían a una administración de tecnócratas.

Si no lograra la aprobación del Parlamento, permanecería en el cargo en forma provisoria hasta que se celebren nuevas elecciones, probablemente en septiembre u octubre.