Madrid. España dijo este viernes que adoptará medidas si fracasa la negociación con Argentina por el futuro de la petrolera YPF y advirtió que si no se logra un acuerdo será más que una ruptura económica.

El gobierno argentino lleva semanas presionando a YPF, controlada por la española Repsol-YPF, para que eleve sus inversiones en el país, mientras crecen las versiones de que la presidenta Cristina Fernández decidirá finalmente tomar el control de la empresa con una expropiación.

"La ruptura de una negociación entre España y Argentina no sería una ruptura solo en términos económicos, sería la ruptura de una relación fraternal que hemos tenido en mucho tiempo", dijo el ministro español de Exteriores, José Manuel García-Margallo, tras una reunión con el embajador de Argentina.

Minutos después, la vicepresidenta del gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, señaló que el país usará todos los instrumentos que tenga al alcance para defender los intereses de la compañía.

Consultada sobre posibles embargos a importaciones u otro tipo de medidas, la funcionaria respondió escuetamente: "Las medidas no se anuncian, se adoptan (..) espero que el gobierno no tenga que adoptarlas".

Argentina se convertiría en un "apestado internacional" y sufriría "consecuencias malísimas", advirtió el secretario de Estado de España para la Unión Europea, Iñigo Méndez de Vigo.

El embajador Carlo Bettini salió de la reunión sin efectuar declaraciones a los periodistas.

Europa. Los alcances del conflicto en ciernes por el futuro de la petrolera YPF se extendieron con la reacción del bloque europeo y luego de que Madrid informara que ya había estado en contacto con Estados Unidos y México, ya que hay capitales de ambos países en la compañía.

"Esperamos que el gobierno argentino garantice que ellos se atienen a los tratados internacionales en lo que respecta a la protección de las inversiones internacionales en su territorio", dijo el portavoz de la Comisión Olivier Bailly en una rueda de prensa.

Por su parte, el secretario de Estado de España para la Unión Europea, Iñigo Méndez de Vigo, utilizó términos muy duros cuando habló de una eventual nacionalización de YPF, señalando que Argentina se convertiría en un "apestado internacional" y sufriría "consecuencias malísimas".

"En la comunidad internacional en la que vivimos, romper las reglas del juego tiene un coste y Argentina se va a convertir en un apestado internacional", dijo Méndez de Vigo en declaraciones a Onda Cero.