Madrid. El presidente del Gobierno en funciones de España, Mariano Rajoy, prepara todos los escenarios posibles ante la posibilidad de que Ciudadanos se abstenga en la investidura para la formación del Ejecutivo, con lo cual pediría en septiembre la autodisolución de las Cortes y con ello la convocatoria de unas terceras elecciones en el país en menos de un año.

Fuentes oficiales del Palacio de la Moncloa, sede del Gobierno español, señalaron hoy que el partido (Ciudadanos) que lidera Albert Rivera "se ha encastillado" y no mueve un milímetro su última posición como es la de conceder una abstención en la segunda votación de investidura, que sumado al "no" de los socialistas imposibilitaría la formación del Gobierno.

Distintos analistas junto con" legendarios" líderes socialistas piden ya un nuevo Gobierno y que se le den los apoyos necesarios a Mariano Rajoy para la formación de este, dado que España no puede seguir tanto tiempo sin Ejecutivo, dijeron hoy distintos medios nacionales.

Es decir, el partido Ciudadanos sabe de la gravedad de esta situación y nada se desbloqueará sin el voto afirmativo de sus 32 diputados que permita a Rajoy reunir un apoyo de 169 para lograr así la abstención de los 85 diputados del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y sacar de esta forma la investidura para el nuevo Gobierno.

La mayoría absoluta son 176 diputados, pero el PSOE -como afirman- no se atrevería a decir "no" en una segunda votación con el apoyo de Ciudadanos y ya con 169 diputados, que pueden ser 170 si al final se suma -como parece- el escaño de Coalición Canarias, podría formarse un Gobierno que en estos momentos es necesario ante la cada vez más paralizada maquinaría política que afecta a la productividad de la economía española, aunque no tenga la mayoría absoluta.

Y más cuando urge aprobar los nuevos presupuestos del Estado. Mariano Rajoy viene diciendo a lo largo de toda la semana que no acudirá al Congreso sin garantías y, en previsión de un escenario sin candidatos posibles, estudia ya la fórmula para pedir en septiembre la disolución de las Cortes.

El actual Gobierno en funciones sabe que no es lo mismo gobernar con 169-170 escaños que hacerlo con 137 (los logrados por el Partido Popular), dado que la gobernanza sería inestable y llena de interrogantes como señalaron hoy distintos medios nacionales con sólo la abstención de Ciudadanos y los socialistas.

En definitiva, la próxima semana, en la que el rey Felipe VI comienza su ronda de contactos con los diferentes políticos, se despejarán dudas para saber por dónde irán las previsiones de cada uno de los partidos y sus líderes, que saben que unas nuevas elecciones perjudican a todos.

Por último, "necesitamos un Gobierno rápido", dijo el viernes la vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Sanatamaríua, y aseguró que "en cuanto lo haya, se harán todos los esfuerzos para recuperar cuanto antes la normalidad en el país".