Madrid. España ofrece a los inmigrantes que decidan acogerse al plan de ayuda del Estado para regresar a sus países de origen, ser “prioritarios” para el país al considerar un posible regreso.

La iniciativa de retorno voluntario a naciones que no integren la Unión Europea fija que las personas que accedan al plan no podrán regresar a España hasta tres años después de haber partido.

En diciembre de 2009 se aprobó en el país Ibérico la nueva Ley de Extranjería al que ya se han acogido 23.435 personas, dijo la directora general de Integración de los Inmigrantes, Estrella Rodríguez Pardo.

La legislación plantea tres formas para dejar el país: la más popular es que la que permite al migrante capitalizar la prestación por desempleo que le corresponde por haber cotizado en España y llevársela a su país de origen.

A quienes optan por esta alternativa, se les paga el pasaje de avión y los desplazamientos, informó El País.

También está el denominado “retorno social”, que contempla ayudar a las personas sin recursos, entregándoles además de los pasajes de avión, los traslados y 400 euros (US$552) para instalarse.

Finalmente existe el llamado "retorno productivo", que plantea la entrega al migrante de 1.500 euros
(US$2.073) para montar un negocio en su país de origen. El monto puede llegar a 5.000 (US$6.910) si es una cooperativa.