Madrid. El mayor partido político regional de España, Convergencia i Unió (CiU), dijo este domingo que la propuesta del Gobierno para una reforma laboral está mal diseñada, indicando que no lo apoyaría en su actual versión.

El Gobierno se apresuró para elaborar la propuesta, que entregó a sindicatos y empleadores el viernes, después de que fracasaran las negociaciones a tres bandas para alcanzar un consenso.

El borrador, según el portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, no cumple con las expectativas.

"La verdad es que la lectura de los cuarenta y un folios del ministerio me ha preocupado, y mucho. Si tuviera que encontrar una palabra para definir su contenido, lo resumiría diciendo que es un churro (está mal hecho)", dijo este domingo Durán i Lleida en su blog (www.duranilleida.cat).

El político catalán se preguntó además si no sería conveniente aplazar unos días la aprobación de la reforma y dijo que temía que el Gobierno es consciente de que el borrador se queda corto pero no es más agresivo por temor a los sindicatos.

"Me preocupa que ahora se tenga que negociar contrarreloj en poco más de 48 horas aquello que en el marco del diálogo social han tenido casi dos años de tiempo para discutirlo. No sé si sería mejor que el Gobierno aplace unos días la aprobación de la reforma a que se haga el día 16, pero acabe siendo una chapuza que no satisfaga a nadie", agregó.

Algunos economistas creen que la reforma de las inflexibles leyes laborales es un paso clave para restaurar la productividad del país y que la economía vuelva a la senda de un crecimiento vigoroso, evitando una crisis de deuda al estilo griego.

Partido clave. El CiU es un importante aliado para el Gobierno socialista a la hora de aprobar la reforma, cuya votación en el Congreso está prevista para el 22 de junio. Los 10 escaños de los nacionalistas catalanes son suficientes para garantizar una mayoría que dé luz verde a la ley.

Sin su apoyo, el Gobierno tendrá que apoyarse en otros grupos con menos representantes. El Gobierno tiene previsto aprobar el documento definitivo el miércoles en el Consejo de Ministros.

"(El Gobierno) Espera que sean los grupos parlamentarios los que profundicen más en la reforma para sacarse las pulgas de encima y adjudicarnos las responsabilidades a otros. No pienso caer en esta trampa", agregó Duran Lleida.

El CiU se abstuvo el mes pasado en una votación en el Congreso sobre las medidas de austeridad planeadas por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, permitiendo la aprobación de las mismas por un solo voto.

Después de que los países europeos se vieran obligados el mes pasado a salir en rescate de Grecia, los mercados financieros han puesto en el punto de mira a otras débiles economías de la zona euro, como España o Portugal.

Zapatero dijo el sábado que la reforma ayudaría a generar empleo e impulsaría la confianza en la economía española, aunque el grupo de empresarios CEOE criticó el borrador, diciendo que incrementa los costos para el empleador.

Los sindicatos han rechazado el borrador de reforma laboral propuesto por Zapatero, señalando que satisface a los empresarios más que a los trabajadores. Amenazaron con convocar una huelga general si las medidas son aprobadas en el Congreso.

Sindicatos minoritarios en País Vasco y Navarra anunciaron este sábado que convocarían una huelga general el 29 de junio en protesta por la reforma.