Madrid. El respaldo popular al conservador de Mariano Rajoy cayó drásticamente en julio después de que su gobierno anunció una nueva ronda de recortes y alza de impuestos para luchar contra la crisis de deuda soberana, según un sondeo publicado este domingo.

La encuesta de Metroscopia publicada en El País indicó que si se celebraran elecciones generales ahora, el Partido Popular, en el poder, seguiría ganando con 30% de los votos, lo que le dejaría a sólo 5,3 puntos porcentuales de ventaja sobre la oposición socialista, muy por debajo del 15,9 logrado en las generales celebradas en noviembre.

Desde que Rajoy ganó las elecciones por una amplia mayoría el pasado año, España está en el ojo del huracán de la crisis de deuda que dura ya dos años y medio y el Gobierno ha aprobado varios paquetes de reformas estructurales y medidas de austeridad, la última de ellas por un valor de 65.000 millones de euros hasta 2014.

También está tratando de controlar las finanzas de las regiones y en junio pidió a Europa un crédito de 100.000 millones para rescatar a sus maltrechos bancos mientras los inversores, nerviosos por la creciente deuda y el mal estado de una economía en recesión, enviaron los costos de endeudamiento del país a nuevos máximos de la era del euro.

Cientos de miles de personas protestaron en julio en manifestaciones por toda España contra las últimas reformas del gobierno y los empleados públicos han mantenido protestas diarias en las principales ciudades por el recorte de sus salarios y beneficios.

El sondeo realizado entre el 25 y 26 de julio reveló que 80% de los españoles tenían poca o ninguna confianza en Rajoy, y 72% decía que no es eficaz en la lucha contra la crisis económica.

Aunque 74% de las 1.000 personas entrevistadas dicen que tienen una imagen negativa del gobierno, la oposición socialista, que se considera tiene una gran responsabilidad en la crisis tras estar ocho años en el poder, no parece sacar ventaja de la caída del PP.

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) sólo obtendría 24,7% de los votos si se celebraran comicios ahora, por debajo del 28,7% que logró en noviembre.

El centrista UPyD, que en julio logró abrir un caso judicial contra los directivos de la intervenida Bankia tras pedir un rescate de 23.500 millones de euros, registra el mayor aumento en la encuesta, con un apoyo de 9,9% en julio, por encima de 7,8% obtenido en junio y del 4,6% de noviembre.

El partido Izquierda Unida también sigue cerca de sus máximos históricos, con un respaldo de 12,3% en julio, algo menos que el 13,2 de junio pero muy superior al 7,7 que cosechó en los comicios de noviembre.