Madrid. Los españoles votaban este domingo en unas elecciones municipales y autonómicas que se espera inflijan un duro golpe a los socialistas en el poder, responsabilizados por el alto desempleo y las medidas de austeridad que desataron una ola de protestas preelectorales.

Decenas de miles de españoles se han manifestado durante la semana en plazas de varias ciudades del país debido a los recortes de gastos para controlar la crisis fiscal, agravada por la mayor tasa de desempleo de la Unión Europea.

Los manifestantes han llamado a los españoles a rechazar al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y al conservador Partido Popular (PP), los dos mayores grupos políticos en España.

"No me gusta toda la política que están empleando algunos partidos", dijo Cristina, una estudiante 23 años que no quiso dar su apellido, fuera de un centro de votación en Madrid.

Aunque no dijo por quién votó, afirmó: "Aparte de este bipartidismo que es real, también existe el voto en blanco".

Aún no está claro si el movimiento de protesta, también llamado "15-M" o de los "indignados", tendrá alguna repercusión en las urnas, por ejemplo, en forma de mayor abstención o apoyo para los partidos minoritarios.

Casi treinta y cinco millones de españoles están llamados a las urnas para elegir a 8.116 consejos municipales y renovar los gobiernos de 13 de las 17 comunidades autónomas.

Según datos hasta las 15.06 hora local (1306 GMT), el total de participación en las elecciones locales era del 35,86%, una leve alza respecto al 34,15% de las municipales de 2007, indicó el gobierno.

Las encuestas vaticinan una victoria del PP en la mayoría de regiones y ayuntamientos, pero está por verse si el partido opositor podrá ganar bastiones claves del PSOE, como Castilla-La Mancha o Extremadura.

Analistas y sondeos prevén un voto de castigo para el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, quien ha sufrido un enorme descenso en su popularidad mientras la economía española atraviesa grandes dificultades para recuperarse de una profunda recesión, con 21,29% de desempleo.

El movimiento de protesta iniciado hace una semana se generó a través de las redes sociales en internet y ha sido protagonizado mayormente por jóvenes, situándose en el centro de la campaña electoral.

Más austeridad. Las estaciones de votación abrieron a las 09.00 hora local con total normalidad, según funcionarios del ministerio del Interior. Los primeros datos de asistencia a las urnas se conocerán poco antes de las 15.00 horas.

Zapatero votó poco después de las 10.00 hora local en un centro del oeste de Madrid.

"Elegimos alcaldes y los gobiernos de las autonomías, que deciden muchas cosas muy importantes para la vida diaria de los ciudadanos. Por eso apelo a la responsabilidad de una amplia participación electoral", declaró a periodistas.

La popularidad del presidente socialista, que está en el poder desde el 2004 y dijo que no optará a la reelección en 2012, cayó drásticamente desde que modificó su política y comenzó a aplicar unas duras medidas de ajuste que, en cambio, le valieron reconocimiento en el exterior.

Aunque prometió que el empleo comenzará a recuperarse este año y que no habrá más recortes, se espera que mantenga la política de austeridad.

"A no ser que el gobierno quiera correr el riesgo de otro episodio de inestabilidad financiera y que la deuda vuelva a irse por las nubes, tendrá que aplicar otro paquete de austeridad antes de las próximas elecciones", dijo el analista del IE Business School Fernando Fernández.

El gran beneficiado parece ser el PP, favorito para estas elecciones y que también cuenta con una gran ventaja en los sondeos de cara a los comicios de 2012.

"Lo más importante que tiene una persona a la hora de decidir los asuntos generales que le afectan es su voto, que es donde da confianza y la quita", declaró a periodistas Mariano Rajoy, líder del PP, en un centro de sufragio en Madrid, en una aparente referencia a la posibilidad de una mayor abstención.

Los resultados en estas elecciones no siempre son un indicador de qué sucederá en los comicios generales. Hace cuatro años la participación fue del 63% y el PP se impuso por menos de un punto porcentual.