México, EFE. Las autoridades mexicanas esperan completar en dos meses la depuración de una base de datos de desaparecidos integrada inicialmente por unas 26.000 personas pero que, cuando se concluya, será mucho menor, dijeron este viernes fuentes oficiales.

El pasado 26 de febrero altos funcionarios dijeron que existía un registro oficial de 26.121 personas "no localizadas" por distintas razones, no necesariamente relacionadas con la delincuencia organizada, y anunciaron que necesitaba ser depurada.

En una reunión con un grupo de corresponsales, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, dijo este viernes que la base de datos está siendo depurada en los distintos estados del país y calcula que en dos meses pueda ser completado el proceso.

Citó el caso de un estado del norte de México, el cual no identificó, en el que había 900 personas incluidas en ese registro oficial de "no localizados" y que, después de una revisión a fondo, lograron localizar a 700 de ellas.

Las autoridades mexicanas incluyen en ese registro casos como personas que han emigrado a Estados Unidos sin anunciarlo a sus familiares, mexicanos que se han fugado de su hogar, pero también víctimas de la violencia del crimen organizado.

Ese registro de 26.121 personas "no localizadas" servirá para elaborar la base de datos y superar uno de los principales problemas de derechos humanos al que se enfrenta el nuevo gobierno de Enrique Peña Nieto, que asumió el poder el pasado 1 de diciembre.

El mismo Peña Nieto se quejó el pasado 18 de abril de la "competencia" existente entre los distintos cuerpos de seguridad y los estados para ver quién tiene mayor capacidad o para anotarse éxitos en la lucha contra los cárteles de la droga y otros grupos.

Osorio Chong lamentó la poca información oficial que existe sobre un número indeterminado de personas incluidas en esa base porque había casos en los que las víctimas de la delincuencia organizada eran enterradas en fosas comunes sin tomar fotos o muestras de ADN.

La idea de las autoridades es ir caso por caso y documentar cada persona que no está localizada, a partir de la información oficial que se tenga y, especialmente, la que aporten los parientes de los desaparecidos, según han dicho fuentes oficiales previamente.

Osorio Chong dijo que la cifra final de esa base de datos será "mucho más baja" de la cantidad inicial de unas 26.000 personas, pero evitó dar cálculos provisionales y prefirió entregar la información completa cuando se termine el proceso de depuración.

El pasado 17 de mayo, el gobierno anunció que la Secretaría de Gobernación y la Procuraduría General de la República crearán una unidad conjunta para investigar y resolver los casos de miles de desaparecidos.

También anunció que a los investigadores de esa unidad conjunta se les garantizará la permanencia en sus funciones para evitar que se tenga que traspasar la información a otras personas si se les cambia de puesto.

Por otra parte, Osorio Chong, la figura más importante del gobierno mexicano en materia de seguridad, destacó que la actual estrategia se basa fundamentalmente en la coordinación de las acciones y en las tareas de inteligencia.

El mismo Peña Nieto se quejó el pasado 18 de abril de la "competencia" existente entre los distintos cuerpos de seguridad y los estados para ver quién tiene mayor capacidad o para anotarse éxitos en la lucha contra los cárteles de la droga y otros grupos.

Osorio Chong dijo que ahora existe una mayor coordinación entre los cuerpos policiales y militares y entre los estados y el Gobierno federal, y también se involucra a la fiscalía general desde un inicio para que las detenciones estén bien armadas judicialmente.

Recordó que en el anterior gobierno de Felipe Calderón (2006-2012) hubo 105.000 personas que fueron detenidas, pero sólo en 3.000 casos los arrestados fueron sometidos a un proceso judicial.