La puesta en marcha de nuevas y estrictas medidas de seguridad dentro y fuera de Casa Presidencial han sido propuestas por agentes especiales de Estados Unidos.

El Heraldo tuvo acceso a los resultados de una evaluación, que fue realizada a finales de 2010 para analizar aspectos de seguridad y protección del Presidente y los miembros de su familia, que no deja muy bien parada a la Guardia de Honor Presidencial (GHP).

Los expertos evaluaron las condiciones de seguridad en las que se desenvuelve el presidente Porfirio Lobo tanto en la sede del poder Ejecutivo como en su residencia de "El Chimbo", contiguo a Santa Lucía.

Conclusiones. En las conclusiones se establece que la GHP "cumple con el mandato de proveer protección inmediata al presidente Porfirio Lobo, los miembros de su familia inmediata y otras personas, según sea la asignación".

Sin embargo, señala que existe "una base sustancial" para determinar que varias de las acciones que se realizan para garantizar la protección del mandatario son incongruentes con la situación que en materia de seguridad impera en Honduras.

"Aunque basados en asesoramiento técnico que fue limitado en duración y alcance, existe una base sustancial para determinar que en muchos aspectos fundamentales la capacidad de la GHP para disuadir, detectar, contrarrestar y mitigar eficazmente las amenazas probablemente no están en consonancia con el entorno de seguridad que prevalece en Honduras", dicen los expertos estadounidenses en las conclusiones de la evaluación practicada en el interior de la sede del Ejecutivo y en la residencia del mandatario.

Prohibición presidencial. El martes 18 de enero, en sesión de Consejo de Ministros, Lobo Sosa prohibió a sus secretarios de Estado y demás funcionarios permanecer en los pasillos de Casa Presidencial o intentar ingresar edecanes, asistentes, "cónyuges, hijos y mamacitas", por aspectos de seguridad.

La evaluación establece que tanto Casa Presidencial como la residencia del presidente de la República carecen de algunas medidas de seguridad tanto físicas como técnicas.

"La postura de seguridad de la Casa Presidencial, donde el Presidente tiene sus oficinas, y la residencia del Presidente en El Chimbo carecen de medidas de seguridad física, técnica y procedimientos para disuadir y defenderse en contra de eventuales ataques más complejos y elaborados".

En su evaluación, a la que tuvo acceso El Heraldo, los agentes especiales estadounidenses lamentan que en su visita no lograron reunirse con la unidad de inteligencia de las Fuerzas Armadas de Honduras y sostienen que "sería altamente beneficioso examinar estas áreas para determinar si el crecimiento en estas es una necesidad", frente a cualquier amenaza que pueda existir en contra del Presidente.

Más consejos. Los expertos recomendaron el entrenamiento de los miembros de la GHP en protección individual, reacción a escenarios, entrenamiento médico, disparo y comunicaciones, y la dotación de equipo como radios, chalecos y material médico.

En cuanto a las instalaciones, propone la creación de barreras de contención, barricadas de concreto, iluminación, controles de acceso, revisión de personas a pie, revisión de vehículos y división entre la zona de helicóptero y parqueo adyacente.

Limitar el uso de vehículos no blindados para el Presidente.

Asimismo, se sugiere considerar la duración de los turnos para no afectar la capacidad de reacción de los miembros, implementar un puesto de comando de 24 horas, uso de rutas diferentes tanto como se pueda y considerar mejorar el sistema de cámaras en la sede del poder Ejecutivo.