Washington, Andina. El gobernador de Georgia, Nathan Deal, promulgó este sábado una ley que establece una mayor represión a los inmigrantes en el estado norteamericano, y que se suma a la cuestionada Ley Arizona que afecta a los extranjeros en Estados Unidos.

Deal estampó su firma sobre la norma que incrementa los poderes de la policía y obliga a muchos empleadores a verificar el estatus de los trabajadores que contratan.

“Esta legislación es un acto responsable y un paso adelante ante la ausencia de una acción a nivel federal”, aseguró Deal en una ceremonia que reunió a decenas de personas en sus oficinas, para atestiguar la sanción de la polémica iniciativa HB87.

Con esta aprobación, la línea partidista del Congreso local de Georgia evidencia el poder republicano. La iniciativa, obra del republicano Matt Ramsey, tuvo 113 votos a favor y 56 en contra.

Los favorecedores de la iniciativa de ley subrayan que no apoyan la llegada de indocumentados, pero insistieron en que se trata de un problema federal.

Los detractores aseguran que existe el riesgo de que la medida propicie categorización racial y dañe la economía y reputación del Estado.

La nueva legislación está inspirada en la ley antiinmigrante SB1070 de Arizona, que ha sido suspendida parcialmente por el noveno circuito de apelaciones de San Francisco por su carácter anticonstitucional.

Según el diario El Universal de México, diversas organizaciones defensoras de derechos humanos anunciaron que impugnarán la nueva ley, al considerar que “afecta potencialmente los derechos humanos y civiles” de los inmigrantes.