La Habana. El primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Raúl Castro, alertó este jueves que Estados Unidos "cierra el cerco" contra la isla y habrá que "responder con fuerza", durante la celebración del Día de la Rebeldía Nacional.

"Para nosotros, como para Venezuela y Nicaragua, está muy claro que se cierra el cerco y nuestro pueblo debe estar claro para responder con fuerza", subrayó Castro ante las más de 10.000 personas congregadas frente al otrora cuartel Moncada, en la oriental ciudad de Santiago de Cuba, unos 900 kilómetros al sureste de La Habana.

El acto político-cultural para festejar también el aniversario 65 del asalto a esa fortaleza militar (hoy centro escolar) y al cuartel Carlos Manuel de Céspedes comenzó a las 05:12 hora local (09:12 GMT), el mismo horario en que se inició aquella gesta, y contó con la presencia del presidente cubano Miguel Díaz-Canel.

Castro, de 87 años, recordó que esta no será la primera ni la última vez que la Revolución Cubana deberá enfrentar riesgos y amenazas, además de subrayar que han resistido "invictos" 60 años.

El ex mandatario cubano indicó que las relaciones entre La Habana y Washington se mantienen por los canales oficiales, pero los vínculos diplomáticos se han resentido desde agosto de 2017, bajo el pretexto de los supuestos "ataques acústicos" contra representantes estadounidenses, "que nadie ha podido comprobar".

Agregó que también se ha recrudecido la aplicación y extraterritorialidad del bloqueo económico contra la nación caribeña, en particular con la persecución de sus transacciones financieras.

"Desde el 26 de julio de 1953, los cubanos nos hemos forjado en un incesante batallar. La historia ha demostrado que sí se pudo, sí se puede y siempre se podrá", sentenció.

 

También denunció la estrategia estadounidense por destruir las organizaciones nacidas fuera de su égida, como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) o la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), nacidas bajo el principio de la unidad en la diversidad.

Castro señaló que la Casa Blanca busca imponer una agenda racista y xenofóbica, y con la complicidad de algunos gobiernos, ha intentado revigorizar la Organización de los Estados Americanos (OEA).

"El camino es no descuidar jamás la unidad de los revolucionarios", precisó, al tiempo que destacó que en medio de este panorama se celebró un encuentro del Foro de Sao Paulo, a mediados de este mes en La Habana.

"Su declaración final es un verdadero programa unitario de lucha para la izquierda y para los movimientos sociales y populares en la región", recalcó.

Raúl Castro reiteró a su vez, la solidaridad de Cuba con los gobiernos de Venezuela y Nicaragua, así como la demanda de libertad para el ex presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.

En el orden interno, admitió que continúan problemas de la economía cubana, aunque se obtuvo un "discreto" crecimiento de 1,1% al cierre del primer semestre del año.

Al acto asistieron asaltantes a ambas fortalezas y expedicionarios del yate "Granma", dos de las más importantes gestas de la revolución cubana, así como más de 300 miembros de grupos de solidaridad con la isla en diferentes países.

El 26 de julio de 1953, un grupo de jóvenes liderado por el entonces joven abogado Fidel Castro (1926-2016) atacó esos cuarteles en el oriente de la isla, en lo que constituyó la primera acción armada contra la dictadura de Fulgencio Batista.

La acción fracasó, pero resultó la chispa que encendió la lucha contra la tiranía y que finalizó con el triunfo revolucionario del 1 de enero de 1959.