Las relaciones energéticas entre Venezuela e Irán seguirán bajo monitoreo de Estados Unidos según los procedimientos cuando se aplican sanciones como la que recibió Petróleos de Venezuela el pasado martes.

La cancillería venezolana maneja la información de que la medida contra Pdvsa tiene un plazo de dos años y que en ese tiempo se evalúa la continuidad de suministro de combustibles al país persa y si este continúa, Estados Unidos puede aplicar sanciones más contundentes.

De las empresas mencionadas por Departamento de Estado en su acción para presionar a Irán, Pdvsa es la única que ha provocado una reacción que ha llamado incluso la atención de los medios internacionales.

Estados Unidos ha dicho que las sanciones afectan exclusivamente a Pdvsa por lo que sus empresas filiales pueden mantener su intercambio comercial y de tecnología con Estados Unidos.

El Departamento de Estado asegura que Venezuela vendió a Irán una mezcla para mejorar gasolina entre diciembre de 2010 y marzo de 2011 por un monto de US$50 millones.