El gobierno de Estados Unidos suspendió la asistencia de información de radar que brindaba a Honduras para la detección de narcoavionetas como medida ante la creación de la ley que permite el derribo de naves sospechosas.

La información fue confirmada a El Heraldo por fuentes de la Embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa. Estados Unidos había advertido que en cierta medida la ayudaba se ponía en riesgo si Honduras continuaba con la Ley de Protección del Espacio Aéreo.

Dicha ley entró en vigencia el 3 de marzo pasado y contempla un mecanismo de intercepción y neutralización de aeronaves que ingresen a los cielos nacionales sin autorización y no accedan a aterrizar. Estados Unidos advirtió que analizaría si los procedimientos de derribo que estipula esa legislación “no son compatibles con leyes estadounidenses que regulan ciertos tipos de asistencia en materia de seguridad que el gobierno de Estados Unidos provee a Honduras”.

En ese sentido, un portavoz de la embajada dijo a El Heraldo que “en base a esta revisión (de la ley), el gobierno de Estados Unidos ya ha cesado de compartir cierta información y asistencia que apoyaría una intercepción aérea por parte del gobierno de Honduras”.

El Heraldo supo que el suministro de información fue suspendida desde el domingo 23 de marzo. No obstante, no se aclaró si la misma será permanente o temporal. Estados Unidos brindaba información sobre rutas de avionetas sospechosas a las agencias antidrogas de Honduras para darles seguimiento y captura.

La datos del radar no eran en tiempo real sino que se trataba de fotografías de mapas en los que se marcaba los puntos por dónde volaban los aparatos y, en algunos casos, los reportes eran tardíos ya que se suministraban cuando las naves había aterrizado en el país.

El subsecretario de Estado para Antinarcóticos y Seguridad, William Brownfield, se reunió con el presidente Juan Orlando Hernández en febrero y le expuso su preocupación de que haya derribos de avionetas en las que vayan personas inocentes. Pero el mandatario hondureño le restó importancia a este temor y expresó que la protección del espacio aéreo de Honduras “ es un derecho soberano”.

Segunda ocasión

En septiembre de 2012, Estados Unidos había interrumpido el suministro de información del radar antidrogas a Honduras luego que aviones militares hondureños derribaran dos supuestas narcoavionetas en el Caribe.

Se especuló que en una de las naves derribadas se transportaba un agente encubierto de la Administración para el Control de Drogas (DEA por sus siglas en inglés).Estados Unidos negó esta versión. Después de algunos meses Estados Unidos reactivó la asistencia de radar.

Derribo

La Ley de Protección del Espacio Aéreo dice que las Fuerzas Armadas de Honduras se encargarán de la intercepción de aeronaves ilegales para, en primera instancia, disuadirlas a que desciendan. Si la persuasión no surte efecto, el ministro de Defensa podrá dar la orden para que los aviones militares disparen contra la avioneta.

El procedimiento específico de intercepción y derribo se consignará en un reglamento, que debe estar elaborado 60 días después de la vigencia de esa ley, es decir, a más tardar el 3 de mayo. El 80% de la droga que ingresa a Honduras lo hace por medio de lanchas o barcos y el restante 20% mediante rutas aéreas.

Pese al retiro de la cooperación, Estados Unidos aclaró que seguirá con otro tipo de asistencia para Honduras en materia de lucha contra el crimen organizado. “Al mismo tiempo, continuamos nuestra cooperación en materia de seguridad en actividades antinarcóticos no relacionadas con intercepción aérea, priorizando enfrentar el 80% a 90% de las drogas ilegales que ingresan a Honduras a través de rutas marítimas”, dijo la fuente.

En los primeros tres meses de 2013 se ha detectado el aterrizaje de dos narcoavionetas en territorio nacional. La semana pasada se descubrió la última narcoavioneta en un sector al sur del municipio de Brus Laguna, en Gracias a Dios. Según Estados Unidos, los sobrevuelos de narcoavionetas en Honduras han disminuido en un 80%, con relación a los registros de 2012.