La Paz. Más de 100.000 personas protestaron en Potosí, demandando a gritos la declaratoria de la provincia como una región federal. En el marco de la manifestación, el gobernador de Potosí fue apedreado y perseguido cuando intentó unirse a la marcha y tuvo que huir por el tejado.

Desde hace seis días, pobladores de ese departamento mantienen el territorio aislado con bloqueos y una huelga indefinida en demanda del deslinde con Oruro, la construcción de una fábrica de cemento y la reactivación de una planta de zinc, entre otras peticiones.

En la manifestación de este martes, el líder cívico, Celestino Condori, sufrió una paliza y la vivienda del viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, César Navarro, fue atacada con piedras y dinamitas, dijo La Prensa.

En tanto, cuatro legisladores de Potosí –dos de ellos oficialistas- decidieron apoyar la movilización, iniciando una huelga de hambre.

Uno de los huelguistas, Eduardo Maldonado del oficialista MAS dijo que “una misión de ministros debe trasladarse con urgencia a Potosí para pacificar el departamento”.

Este martes, el vicepresidente Álvaro García Linera había advertido que “no será fácil” resolver el conflicto limítrofe entre Oruro y Potosí, que data de hace 80 años.

La noche de este martes el gobierno de Evo Morales nuevamente llamó al diálogo. En un comunicado entregado por la Agencia ABI, se señala que “el gobierno del Estado Plurinacional hace conocer al pueblo boliviano y al departamento de Potosí, en especial, que en la situación que hoy vive la región reitera su predisposición al diálogo entre los departamentos de Potosí y Oruro”.