La Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) convocó este sábado a una movilización nacional para el próximo 21 de mayo en la ciudad de Valparaíso, frente al parlamento donde el presidente Sebastián Piñera rendirá ante los legisladores su última cuenta pública.

"Se nos confirmó la información que ya teníamos, es decir, de la posibilidad de que muchos compañeros nuestros puedan perder los beneficios y no puedan a acceder a la educación superior", afirmó Diego Vela, vocero de la Confech y presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (FEUC) al confirmar el llamado.

Los estudiantes chilenos -que llevan a cabo protestas desde 2011 en demanda del fortalecimiento de la educación pública- pretenden presionar al jefe de Estado en su último año en el poder.

Los universitarios sumaron a los motivos de su protestas el reclamo por la pérdida de beneficios, becas y créditos que sufrirían alrededor de 3.000 estudiantes.

Debido a esta demanda, los estudiantes mantienen en la actualidad ocupadas las casas de estudios superiores de las regiones Magallanes, La Serena y Tarapacá.

Los estudiantes plantean mediante el mayor movimiento social desde las protestas contra el régimen de Augusto Pinochet (1973-1990) junto al fortalecimiento de la educación estatal, el término de los subsidios estatales a la educación privada y el final del sistema de lucro en los establecimientos en manos de particulares.

La crisis del sistema educativo chileno ha llevado al presidente Piñera a modificar en tres ocasiones al titular de Educación, en una rotación que refleja el problema político en que han causado las manifestaciones.