Un grupo de estudiantes de enseñanza media ocupó este jueves la sede del Senado en la capital chilena, en el marco de las movilizaciones sociales para exigir una profunda reforma al sistema educativo en el país.

Los jóvenes, acompañados por apoderados y representantes de diversas organizaciones sociales, ingresaron por la fuerza a la sede capitalina de la Cámara Alta y luego de más de dos horas de negociaciones con el presidente del Senado, abandonaron la sede, aunque 47 de ellos fueron detenidos y trasladado a una comisaría.

El dirigente estudiantil Matías Cárdenas, del Liceo de Aplicación, dijo desde el interior del recinto que la medida de fuerza es para exigir mayor participación ciudadana en el conflicto estudiantil, a través de iniciativas como el plebiscito.

"Estudiantes secundarios, universitarios y ecologistas hemos hecho ocupación de las dependencias del Senado para exigir los cambios constitucionales que el país necesita", declaró el activista ambiental Luis Mariano Rendón a través de un megáfono.

El ecologista explicó que "hemos venido (a la sede capitalina de la Cámara Alta) a exigir un plebiscito vinculante para decidir si los chilenos queremos educación gratuita o no".

Radioemisoras locales, según Notimex, informaron que la ocupación estudiantil se desencadenó en momentos que sesionaba la subcomisión de Educación sobre el Presupuesto, con la presencia del ministro del sector, Felipe Bulnes.

Ante esta situación, que interrumpió los debates de la sesión, Bulnes debió abandonar el recinto, en medio de gritos e insultos de parte de los manifestantes.

El diputado Carlos Montes, del opositor Partido Socialista (PS), señaló que este tipo de manifestaciones puede seguir repitiéndose, porque "se refleja que hay una exasperación con la situación desde distintos sectores sociales".

"Esto va a seguir cundiendo porque el gobierno no ha asumido el tema de que ya van cinco meses", añadió Montes, al advertir que "nunca en la historia del país un conflicto había durado tanto tiempo y es fundamental que se abran a una solución".

Incidentes. Tras la toma, 47 personas fueron detenidos, lo que provocó fuertes disturbios en el centro de la capital chilena.

Fuera del centro en que se encontraban detenidos los manifestantes, un grupo de algunos centenares de personas que portaban banderas esperaban el fin de la toma, lanzando gritos y forcejeando contra efectivos de Fuerzas Especiales de Carabineros que los mantuvieron alejados de la entrada.

La policía utilizó el chorro de un carro lanzaaguas contra quienes se encontraban fuera del recinto, quienes se estaban manifestando pacíficamente. Varios periodistas también fueron alcanzados por el agua, según Emol.

Tensión política. El ministro del Interior Rodrigo Hinzpeter condenó la toma de la sede del parlamento en Santiago y criticó al presidente del Senado, Guido Guirardi, por no desalojar con carabineros la sede del legislativo. 

Guirardi sostuvo que optó por priorizar el diálogo con los manifestantes por sobre el uso de la fuerza. 

* Con información de Andina, Emol y Canal 13.