Santiago, Andina. Los estudiantes chilenos movilizados por una profunda reforma educacional rechazaron este domingo la posibilidad de negociar con el Congreso, y ratificaron las nuevas marchas convocadas por sus organizaciones hasta fines de agosto.

El anuncio lo hizo Camila Vallejo, presidenta de la Federación de Estudiantes de Chile (Fech), luego de una reunión general de la Confederación de estudiantes (Confech).

Vallejo precisó que la existencia de una mesa de diálogo depende de la respuesta gubernamental a sus peticiones, y ratificó que las movilizaciones continúan.

La dirigente subrayó que existe un calendario de movilizaciones hasta fines de agosto, el cual extenderían hasta el segundo semestre si no reciben una respuesta del Ejecutivo, informó Prensa Latina.

Recordó la convocatoria a paro nacional del jueves 18, respaldada también por la Central de Trabajadores de Chile (CUT), organización que a su vez exhortó a realizar acciones similares los días 24 y 25 de agosto, a las cuales asistirán los estudiantes.

Vallejo expresó que el tema del plebiscito se discute en todas las instancias estudiantiles, y es una posibilidad de propuesta que ellos presentarían al gobierno.

De otro lado, Cristobal Lagos, secretario de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, aseguró que sólo el Poder Ejecutivo tiene competencia para resolver la crisis.

"Si nos sentamos hoy día a negociar, nuestro techo iban a ser las propuestas de (el ministro de Educación, Felipe) Bulnes", dijo Cristóbal Lagos, secretario de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, que también participó de la asamblea de anoche.

"Mantenemos nuestra postura de levantar un plebiscito; hemos llegado a la conclusión de que es una buena herramienta, pero tenemos que seguir profundizándola para dar una propuesta concreta", agregó Lagos, recoge la agencia DPA.

En tanto, el dirigente del Internado Nacional Barros Arana (Inba), Marcos Felsenstein, expresó que el gobierno "no respondió" a las demandas de los estudiantes chilenos.

"No pedimos nada que sea de otro planeta, pedimos algo que todos los países, al menos de Sudamérica, tienen como un derecho fundamental: educación gratuita de calidad y dependiente del Estado. Queremos una respuesta que satisfaga nuestras demandas. Por eso hemos estado tantos días en toma, porque si no, ya nos hubiéramos bajado", señaló.

En este sentido, planteó que "el gobierno entrega lo que quiere; nosotros le pedimos A y nos contesta B. No hay consenso", agregó, en declaraciones que recoge El Mercurio.