Madrid. La Policía Nacional de España detuvo este martes a siete personas, en una operación contra el aparato internacional del grupo vasco ETA, entre los que se encuentra Walter Wendelin, el nexo Latinoamericano con los separatistas.

Walter Wendelin era parte del grupo que operaba en diversos países de Europa, Centroamérica y Sudamérica, en lo que se constituye en un fuerte golpe a la banda armada, dijo este martes el Ministerio del Interior.

Wendelin fue detenido en la operación ordenada por la Audiencia Nacional española en el País Vasco y Navarra formarían parte de la organización "Askapena", que opera internacionalmente recabando apoyos para la causa de ETA.

"ETA utilizaba Askapena para difundir su propaganda y mantener contacto con otras organizaciones en el ámbito internacional", agregó el ministerio del Interior de España.

Los arrestos se llevaron a cabo en Vizcaya, Vitoria, Guipúzcoa, Pamplona y en la localidad navarra de Arruazu. La policía practicó seis registros domiciliarios y en una sede, en los que incautó documentación en papel y soporte informático.

Las detenciones se produjeron tras varios comunicados de ETA, que hace semanas dijo que había decidido dejar de perpetrar atentados, un anuncio recibido con escepticismo por el gobierno español.

La banda armada puso el sábado condiciones al fin de su violenta campaña por la independencia del País Vasco, advirtiendo de que se reservaba el derecho a defenderse durante su "alto el fuego".

No obstante, los comunicados de la banda armada no han variado la política antiterrorista del gobierno español.

"No hemos cambiado nuestra política antiterrorista, ni una coma, y por tanto esta operación es idéntica a la que hicimos hace una semana, hace dos meses, o durante todo el año pasado", dijo el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, a periodistas.

Los detenidos son Gabriel Basañez, Unai Vázquez, Lecuona, Legorburu, Walter Wendelin, Rubén Sánchez, David Soto y Aritz Gamboa, con edades de entre 24 y 53 años.

La operación es resultado de una investigación iniciada en el 2008 centrada en el denominado "Nazioarteko Lan Taldea" (Equipo de Trabajo Internacional), una estructura que, a partir del 2003, sustituyó a la ilegalizada Xaki.

La banda armada, que ha sufrido un gran acoso policial en los últimos años con el arresto de numerosos dirigentes, ha roto varias treguas en el pasado y tiene un historial de más de 850 muertos a sus espaldas.

"Hay que felicitar a las fuerzas de seguridad, a la Fiscalía de la Audiencia Nacional y a todos los que han hecho posible un golpe duro y fuerte contra el entramado de protección que tienen los terroristas", dijo el fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido.

La última tregua que ETA rompió fue en 2006 con un atentado en el aeropuerto madrileño de Barajas en el que murieron dos personas.

Su última víctima mortal fue un policía francés durante una operación de arresto de unos etarras que intentaron robar un auto en las afueras de París el pasado marzo.