Bruselas. La Unión Europea dará el visto bueno esta semana para lanzar uno de sus proyectos más ambiciosos: la creación de un gran servicio diplomático para representar los intereses del bloque en el exterior.

Durante décadas, las naciones de la UE han llevado a cabo su política exterior de manera individual, estableciendo relaciones bilaterales con otros socios y abordando una posición común sólo en asuntos menores o cuando les conviene.

Pero con la aprobación del tratado de Lisboa el pasado mes de diciembre que reforma las instituciones europeas, el bloque de veintisiete países se comprometió formalmente a establecer una política común de seguridad y exteriores, así como crear un cuerpo diplomático para llevarlo a cabo.

El Servicio de Acción Externa (EAS, por sus siglas en inglés) pretende aumentar los acuerdos sobre política exterior entre los estados miembros y usar el consenso para dar a la UE una voz más poderosa que rivalice con la de Estados Unidos, Rusia, China e India.

"Si empujamos en la misma dirección podemos proteger nuestros intereses. Si no, otros tomarán las decisiones por nosotros", declaró la británica Catherine Ashton, responsable de Asuntos Exteriores y de seguridad, en marzo cuando esbozó su agenda.

"Es así de simple", agregó.

Ashton, que supervisará el cuerpo diplomático, ha estado trabajando con los ministros de Exteriores de la UE y el Parlamento Europeo para asegurar un acuerdo sobre la estructura y objetivos del servicio.

La Asamblea, compuesta por 736 miembros, dará su respaldo formal este jueves en la ciudad francesa de Estrasburgo.

Los diplomáticos dicen que harán falta varios meses para que la EAS cuente con todo el personal previsto y funcione adecuadamente. Se prevé que cuente con 6.000 empleados, entre ellos varios miles de diplomáticos y más de 100 misiones en el extranjero.

Podría hacer falta varios meses más, o incluso años, para que el cuerpo se establezca totalmente como la voz de la UE en el exterior.