El presidente de Bolivia, Evo Morales, aseguró que "la derecha no tiene una propuesta política, democrática, estructural o social", sino que "a veces, se adhiere a los conflictos que se presentan en algunas regiones o sectores, para desgastar al Gobierno", y no descartó cerrar la embajada de EEUU en el país "si sigue molestando".

"Cuando se trata de molestar al Gobierno, al Evo, cuando un problema se presenta, todos se suman ahí. (...) Cuando se presenta un problema de límites toda la derecha está ahí, para magnificar se meten ahí, profundizar y enfrentar entre compañeros", aseveró Morales al hablar este sábado por la noche en una reunión del oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS) en Cochabamba, reprodujo la agencia ABI.

Indicó que algo similar sucede con el tema de la construcción de la carretera por el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), pues recordó que "los enemigos históricos del movimiento indígena se presentan como defensores del medio ambiente cuando sus políticas nunca estuvieron dirigidas a su preservación".

De todo ello, concluyó en que "el ambientalismo es el nuevo colonialismo" y pidió que se debata y haga seguimiento al tema entre las organizaciones sociales.

Advirtió que "el capitalismo trata de pagar su enorme deuda, en el caso de los países altamente industrializados, con la apropiación del petróleo y el invento de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico para la creación de convulsión interna planificada y organizada desde el exterior".

"Yo quiero advertir públicamente, no tengo ningún miedo. Si otra vez la Embajada de Estados Unidos sigue molestando a Bolivia como está haciendo hasta ahora, que mejor cerramos la Embajada de Estados Unidos en Bolivia porque somos antiimperialistas, anticapitalistas y antineoliberales", enfatizó.

Bolivia y Estados Unidos carecen de embajadores en sus respectivas capitales desde que Morales expulsara en octubre de 2008 al delegado norteamericano en La Paz, Philp Goldberg, por presunta injerencia en temas políticos, recordó DPA.

La relación bilateral se tensó aún más cuando, poco después, puso fin al trabajo de la agencia antidroga estadounidense DEA en el país andino.

Sin embargo, en noviembre último ambos países suscribieron en Washington un "acuerdo marco" con el que pretenden relanzar sus relaciones. Autoridades diplomáticas estadounidenses anticiparon que la reposición de un embajador en La Paz puede ocurrir este año "si las condiciones políticas lo permiten".