Nueva York. “En la lucha contra el narcotráfico, sin la DEA (Agencia Antidrogas de EEUU) estamos mejor”, aseguró ayer el presidente de Bolivia Evo Morales, en una conferencia de prensa ofrecida en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en Nueva York, y difundida en directo por internet.

El presidente Morales sostuvo que sin la DEA se desbaratan más laboratorios donde se fabrica cocaína refinada, pues “antes no se encontraba eso”. También aseguró que su gobierno no necesita imposiciones, condicionamientos ni chantajes para llevar adelante la lucha contra el narcotráfico.

En febrero del 2009, el director y 36 agentes de la DEA abandonaron el país a petición de Morales. En ese entonces, la Embajada de Estados Unidos (EE.UU.) en Bolivia informó de que el número de fábricas de cocaína que la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) desbarató, con apoyo de la DEA, se incrementó en un 950% el 2008, respecto al 2000, cuando se destruyó 622 factorías. La causa, sostuvo, es el aumento en la producción de coca.

Sin embargo, el documento resalta que la cantidad de arrestos e incautaciones disminuyó, entre el 2007 y 2008, pese a que el monto de cocaína hallada casi se duplicó. 

Cocales. Para Morales, el problema del narcotráfico no es solamente del gobierno boliviano, sino de los lugares donde hay mercado y demanda de la cocaína. Agregó que tanto ese tema como el terrorismo son usados con fines políticos.

El jefe de Estado, en su conferencia de ayer, anunció también que habrá nuevo equipamiento para la lucha contra las drogas ilícitas, pues el narcotraficante tiene mejor tecnología que la policía y las Fuerzas Armadas. “Yo no sabía que eran tan poderosas las redes del narcotráfico”, manifestó.

Al referirse al tema de cultivos de coca en el país, el mandatario informó de que ya se erradicaron más de cinco mil hectáreas de estas plantaciones y que este año se llegará a ocho mil “y casi sin ninguna cooperación”.

“Llevamos adelante la reducción de los cultivos de hojas de coca en consenso con los campesinos productores sin violencia para evitar que parte de su producción sea desviada al narcotráfico”, agregó Morales.

Morales también comparó las cifras de la Organización de las Naciones Unidas que señala un 1% en el crecimiento de cultivos de coca, respecto del 9,4% que muestra el Departamento de Estado de EE.UU.. En este caso habló de una tergiversación de los datos para “acusarnos a países y gobiernos de narcotraficantes o finalmente desertificarnos”.

Morales también se refirió a otras acciones e indicó que “el terrorismo y el narcotráfico son utilizados con fines netamente políticos, con el propósito de descalificar y estigmatizar a algunos gobiernos y presidentes con esos delitos, solamente por oponerse a las políticas capitalistas”.

“Por eso estigmatizan al presidente Hugo Chávez de Venezuela con la supuesta ayuda al terrorismo y a Evo Morales con el narcotráfico”, añadió el jefe de Estado, quien visitó Nueva York en ocasión del 65 período de sesiones de la Asamblea General de la ONU.

El presidente Evo Morales solicitó a las “naciones industrializadas cumplan con su parte de responsabilidad para enfrentar al narcotráfico y a la pobreza”, durante una conferencia de prensa ofrecida en Nueva York, Estados Unidos.

Democratizar a la ONU. Morales pidió ayer también una “profunda revolución” en la ONU, para “empezar a democratizarla”. “Habría que acabar con el Consejo de Seguridad, es un Consejo de inseguridad”, denunció Morales en una rueda de prensa al referirse al máximo órgano de decisión de las Naciones Unidas y en el que sólo están desde su creación en 1946 Estados Unidos, Rusia, Francia, Reino Unido y China.

El presidente boliviano propuso crear otro Consejo en el que todos los países “deberían tener la máxima autoridad cuando se habla de seguridad”.

“Ahora (el Consejo de Seguridad) sólo apoya la de Estados Unidos, no la seguridad mundial”, afirmó. Morales calificó de “injusta” la forma en que el Gobierno de Estados Unidos “trata de aislar” a Irán por su política nuclear, pero al tiempo no aplica la misma política a Israel o hacia su propio país.