La Paz. El presidente de Bolivia, Evo Morales, aseveró este miércoles que Estados Unidos “negocia con la droga en el mundo” y que esta realidad fue desvelada con el reciente decomiso en Argentina de una aeronave militar estadounidense con armas y fármacos no registrados.

En declaraciones exclusivas a la Agencia Boliviana de Informaciones (ABI) dijo que esa acción "es arbitraria e ilegal y viola, no solamente la soberanía e integridad de Argentina y los países latinoamericanos, sino que es una demostración de cómo Estados Unidos negocia con la droga en el mundo".

"Si lograron ingresar ilegalmente drogas y armas a Argentina, cómo será en otros países latinoamericanos", preguntó. El primer mandatario reiteró que, por ese hecho, "Estados Unidos no tiene autoridad ni moral para hablar y cuestionar la lucha contra el narcotráfico que llevan adelante con esfuerzo las naciones latinoamericanas".

En septiembre de 2008, Estados Unidos decidió excluir a Bolivia del beneficio de la Ley de Promoción Comercial y Erradicación de la Droga en los Andes (Atpdea, por su sigla en inglés) por no haber hecho los esfuerzos suficientes en materia de lucha contra el narcotráfico. La medida afectó a cerca de 500 empresas bolivianas que exportaban a ese país.

A principios de esta semana, Washington hizo conocer su determinación de reducir la ayuda antidroga que ofrece a Bolivia de US$20 a US$10 millones.

Este miércoles, Morales hizo además patente su convencimiento de que la introducción ilegal de armas por parte de Estados Unidos "tiene por objetivo desestabilizar y destruir a las democracias y a los gobiernos constituidos legítima y legamente en Latinoamérica".

El avión con matrícula estadounidense fue intervenido el pasado jueves en el aeropuerto de Buenos Aires con armamento y droga no declarados oficialmente.

Argentina presentó este lunes una protesta formal a EE.UU. por "la existencia de material no declarado en el avión de la Fuerza Aérea estadounidense" y el martes la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, instó a la ciudadanía a "profundizar y preservar la soberanía".

El jefe de gabinete del gobierno argentino, Aníbal Fernández, se preguntó: ¿Se imagina la situación de Argentina llevando lo mismo hacia EE.UU.? Dijo que, de ser así, seguramente los responsables de una operación semejante "estarían en Guantánamo, con un overol anaranjado en situación que no se las quiero ni explicar".

Fernández confirmó que en el interior del avión "habían armas y drogas, varias dosis de morfina, material para interceptar comunicaciones, GPS muy sofisticados, elementos tecnológicos con códigos secretos y un baúl completo con drogas medicinales vencidas".

Podrían destruir lo confiscado. El gobierno argentino dio este miércoles un paso más en el conflicto abierto con EE.UU. por la incautación de parte de la carga de un avión militar estadounidense, al advertir que las leyes del país contemplan la posibilidad de destruir el material incautado. El Código Aduanero argentino señala que "si se declara una importación y se trae otra cosa, es atribución de la Aduana decomisar el material y disponer de él hasta llegar a su propia destrucción", afirmó este miércoles el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, en declaraciones a la cadena oficial Radio Nacional.

Relación marcada por las diferencias. La relación entre los gobiernos de Evo Morales y Barack Obama está marcada por las diferencias. La administración boliviana, en reiteradas ocasiones, acusó al país del norte de injerencia en asuntos internos y expulsó en noviembre de 2008 al embajador Philip Goldberg; en reciprocidad, Washington expulsó al embajador Gustavo Guzmán.

Ambos gobiernos negocian un nuevo acuerdo marco; la última propuesta estadounidense fue observada por el gobierno boliviano, por lo que las negociaciones continúan. El canciller David Choquehuanca adelantó que se avanzó en temas como que la cooperación será de Estado a Estado. El Departamento de Estado de EE.UU. anunció el 14 de febrero la reducción de su ayuda antidrogas para Bolivia, de US$20 millones a US$10 millones, en 2012.

Desde 2006, la cooperación estadounidense experimentó una reducción. En el primer año de gobierno de Morales, la ayuda oscilaba los US$80 millones, de los que unos US$42 millones iban para la lucha antidrogas. El oficialismo reclamó responsabilidad compartida en esta materia y expresó que la reducción de la cooperación podría influir en la negociación sobre el acuerdo marco, informó el senador Fidel Surco. También se expulsó a la DEA.