La Paz.  El presidente Evo Morales afirmó que no solo Perú sino la comunidad internacional también manifestó su pleno respaldo a la demanda marítima interpuesta contra Chile, en 2013, por lo que proyecta reforzar la campaña para que Bolivia retorne al océano Pacífico con soberanía.

“Algunas autoridades (chilenas) protestan en este momento contra el Perú, sin embargo hay un profundo sentimiento no solamente de las autoridades sudamericanas o latinoamericanas, sino en todo el mundo; incluso el compañero Álvaro García Linera me comentó que cuando viajó a Grecia vio carteles con la inscripción ‘Mar para Bolivia’”, sostuvo Morales, antes de iniciar un gabinete ampliado en la zona Sur de La Paz, donde se analizó el juicio contra Chile, además de otros temas económicos y políticos.

El Mandatario hizo esa declaración luego de que Chile lanzó una serie de críticas al presidente peruano, Ollanta Humala, quien manifestó su “solidaridad y comprensión en relación a la situación de mediterraneidad que afecta a Bolivia” y expresó su deseo para una “solución satisfactoria”.

Juicio. El respaldo fue plasmado en la declaración final del primer gabinete binacional Bolivia-Perú, realizado el martes en Puno, que fue suscrita entre los presidentes Morales y Humala.  En 2013, Bolivia instauró una demanda contra Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, para que ese tribunal obligue al país vecino a negociar una salida soberana al mar, en virtud a ofertas unilaterales que hicieron sus autoridades a lo largo de la historia.

En ese marco, Morales insistió en “reforzar la campaña” que inició el país, para hacer conocer el objetivo de la demanda en el plano internacional, en virtud a que el juicio ante la CIJ no busca modificar el Tratado de 1904.

Tras la declaración firmada en Puno, Chile pidió “aclarar” su contenido para evitar “malos entendidos”. En el marco de esa protesta política, medios chilenos informaron que su presidenta Michelle Bachelet suspendió una reunión con Humala, prevista para la próxima semana por el apoyo manifiesto de Perú a Bolivia. No obstante, la ministra de Justicia de Chile, Javiera Blanco, negó ese extremo y argumentó que hubo “problemas de agenda”. Con todo, las autoridades bolivianas evitaron polemizar al respecto y afirmaron que esas acciones responden a un acto de “intimidación” por parte de algunos políticos chilenos.

El miércoles, la canciller peruana, Ana María Sánchez, afirmó que la posición del país sobre el enclaustramiento es que “Bolivia no quede siempre en el aislamiento”; sin embargo, ayer aclaró que esa administración mantiene una posición neutral frente a la demanda. Explicó que Perú “solo intervendrá en la medida que tenga (que) resguardar sus derechos al amparo del Tratado de 1929”. Ese acuerdo diplomático prevé que Lima sea consultada en caso de que Chile decidiera ceder territorios a Bolivia, que antes le pertenecieron a la nación peruana. Ese tratado estableció que Tacna quede bajo el dominio de Perú y Arica pase a ser administrada por Chile.