La Paz. El presidente de Bolivia, Evo Morales, condecoró este viernes a 14 militares de su país recién expulsados de Chile por supuesto ingreso ilegal, en un desafío a Santiago que suma tensión a las difíciles relaciones entre los dos países.

El gobernante indígena felicitó a los uniformados que protagonizaron el incidente, derivado del envío de más de un millar de soldados a las fronteras para frenar el contrabando, y dijo que denunciará ante organismos internacionales su detención y expulsión de Chile como violación a los derechos humanos.

La Paz y Santiago, cuyas relaciones diplomáticas están rotas desde 1978, han caído en un cruce de acusaciones cada vez más fuertes desde que Morales anunciara en marzo pasado que llevará a la justicia internacional el reclamo boliviano de una salida soberana al océano Pacífico, que perdiera a manos de Chile por una guerra del siglo XIX.

"A nombre personal, mediante el comandante en jefe, hago llegar felicitaciones a todas las unidades militares por ese trabajo (contra el contrabando), por su compromiso profundo con su pueblo", dijo Morales mostrando molestia por informes de prensa según los cuales autoridades chilenas se declararon satisfechas por el incidente fronterizo.

Los militares distinguidos con medallas y ascensos participaban en una campaña ordenada por Morales para frenar el contrabando, especialmente de automóviles desde Chile, y según el gobierno boliviano cruzaron "por error" una frontera altiplánica deshabitada y escasamente demarcada.

Morales denunció que los militares expulsados por Chile la semana pasada, fueron "incomunicados, encapuchados, enmanillados (en) una flagrante violación a los derechos humanos" durante su detención.

"Lamento mucho que todavía en este nuevo milenio pueda haber algunas autoridades que reconozcan la violación de derechos humanos y eso se felicite en un país vecino (...), por supuesto vamos a apelar a la comunidad internacional con las denuncias formales", indicó el presidente boliviano.

Criticó la "soberbia y agresión" de las autoridades chilenas y aseguró que el incidente contradecía la "permanente coordinación" de ambos países en el combate al contrabando, especialmente de vehículos.

Morales no mencionó el diferendo marítimo entre Bolivia y Chile en su declaración en un acto en la ciudad altiplánica de Oruro.

La demanda boliviana de una salida al Pacífico fue objeto de largas conversaciones en el último quinquenio, pero Morales decidió llevar el caso a un tribunal internacional, aún no identificado, arguyendo supuesta falta de avance en el diálogo.