Evo Morales informó que el reporte da cuenta de que las llamadas fueron al y desde el teléfono del encargado de asuntos indígenas de la legación diplomática, Eliseo Abelo, por lo que dijo que la Cancillería pedirá una explicación al representante de EE.UU., John Creamer.

Morales afirmó que con Abelo se comunicó el indígena y diputado del MAS Pedro Nuni, el 29 de julio, y la esposa de Chávez, Roxana Marupa Tórrez, el 15 de agosto, día del inicio de la marcha hacia La Paz en contra, inicialmente, de la construcción del tramo II de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos.

Entretanto, añadió, el personero de la embajada estadounidense tomó contacto telefónico con el dirigente del Consejo de Ayllus y Markas del Qullasuyo (Conamaq), Rafael Quispe, en varias ocasiones. “El 2 de julio, dos llamadas; el 20 de julio, una; el 1 de agosto, otra llamada; el 11 de agosto, otra llamada a Rafael Quispe...; el 30 de junio otra llamada, y el 17 de agosto otra llamada”, reveló el Mandatario.

“Aquí está la documentación (que identificó como registro de llamadas), por eso es un hecho de carácter político, no sólo nacional sino de carácter internacional”, denunció en una entrevista en medios gubernamentales.

Desde San Ignacio de Moxos, Quispe respondió que recibió llamadas desde la embajada estadounidense, incluso para su visa, aunque aclaró que ello no implica que reciba apoyo. Además, criticó el accionar del Ejecutivo.

Evo Morales encontró sospechosos los contactos entre los dirigentes de la marcha y el personero de la embajada, aunque evitó hacer conjeturas sobre los motivos. “Algunos compañeros dirigentes están en contacto permanente con la Embajada de Estados Unidos, telefónicamente”, insistió

El “pinchar (intervenir) los teléfonos viola el derecho a la privacidad que está en la Constitución Política del Estado; esto sólo forma parte de una campaña de desprestigio a los dirigentes”, afirmó Quispe, mientras que Nuni evitó hablar sobre la denuncia.

Morales encontró sospechosos los contactos entre los dirigentes de la marcha y el personero de la embajada, aunque evitó hacer conjeturas sobre los motivos. “Algunos compañeros dirigentes están en contacto permanente con la Embajada de Estados Unidos, telefónicamente”, insistió.

Los indígenas iniciaron el 15 de agosto, desde Trinidad, una marcha en rechazo a la construcción del tramo II de la carretera Cochabamba-Beni, porque pasa por el corazón del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS). El sábado ampliaron sus demandas a 16 puntos, entre ellas la exigencia de paralizar la construcción no sólo del tramo II, sino también del I y del III.

Acción. El presidente informó que el canciller David Choquehuanca convocará al representante estadounidense para que explique la relación con los dirigentes de la marcha indígena. Debe “explicar qué hace en la marcha la Embajada de Estados Unidos”, sentenció. La relación La Paz-Washington es compleja. El gobierno expulsó el 2008 al embajador Philip Goldberg, por injerencia en asuntos internos. Similar acción asumió el país del norte con el embajador boliviano.

El diputado opositor Tomás Monasterios informó a Erbol que los datos revelados por Morales muestran que se intervienen las llamadas telefónicas.

‘Da miedo decir que es la reserva moral’. “Ya me da miedo decir que el movimiento indígena es la reserva moral”, afirmó el presidente Evo Morales luego de hacer una relación de hechos que muestran que dirigentes de la marcha tomaron contacto telefónico con un personero de la Embajada de Estados Unidos.

Además cuestionó el hecho de que hayan incrementado a 16 sus demandas, siendo que al principio sólo se protestaba por la construcción del tramo II de la carretera entre Villa Tunari y San Ignacio de Moxos. “Es una marcha para enfrentarnos entre oriente y occidente”, sentenció.

También, por otro lado, destacó la lucha y el aporte de otros sectores sociales. Asimismo, aseguró que diversas organizaciones aprobaron resoluciones en las que apoyan la construcción de la carretera al Beni.

“Es una estrategia del imperialismo y de Estados Unidos a través de sus agencias para impedir la integración nacional y provocar un enfrentamiento entre los pueblos del oriente y del occidente”, acusó el mandatario, según reportó ABI.