La Paz. El presidente de Bolivia, Evo Morales, denunció que infiltrados “de derecha” intentan sabotear su gestión de gobierno, los que estarían en organizaciones sociales y en instancias técnicas del aparato estatal.

En La Paz, el jefe de Estado atribuyó las observaciones de sectores campesinos contra su gobierno a infiltrados que sólo buscan dañar la imagen del ejecutivo.

“En las dos reuniones que sostuve con la Federación de Campesinos de La Paz (Túpac Katari) había ex subprefectos de Pepelucho (el ex prefecto José Luis Paredes del opositor Poder Democrático Social) entonces ¿qué se puede pensar? son infiltraciones profundas”, aseguró.

Los campesinos de La Paz amenazaron el jueves 23 con alentar un referéndum revocatorio de mandato del vicepresidente Álvaro García, a quien señalaron como “la rosca que pone trabas” en el diálogo con el gobierno.

Morales, desde Cochabamba, respondió que el pedido de revocatoria obedece a una demanda insatisfecha de “pegas, cargos y prebendas”.

“Jamás acá hemos peleado por pegas y cargos, sino para cambiar Bolivia”, aseveró el mandatario durante su discurso de inauguración de la planta de procesamiento de palmito en Shinahota.

Según Morales, la derecha es la que ataca al vicepresidente y recordó que hasta se lo acusó de narcotraficante. “La derecha quiere infiltrarse a las fuerzas sociales para confundirlas, para desgastarlas”, afirmó.

Entre tanto, el segundo secretario de la Confederación Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), César Quisberth, negó que en su sector existan infiltrados, pero sí “pensamientos nuevos”, puntualizó.

Según Quisberth existe molestia en el sector campesino porque algunos de los colaboradores de Morales no caminan al mismo ritmo que el presidente.

“No vemos que lleguen recursos a las comunidades”, advirtió el dirigente campesino, quien ratificó la reunión del miércoles 29 del Comité Ejecutivo Nacional de la CSUTCB para analizar su posible salida de la Coordinadora Nacional para el Cambio (Conalcam), las denuncias del Gobierno sobre el dirigente Milán Berna y la actual coyuntura política.

En relación al pedido de la Federación Túpac Katari, de revocar al vicepresidente, Quisberth señaló que el apoyo o no a esa demanda debe ser asumido mediante un ampliado con las bases.

“Tenemos que analizar todo eso de manera profunda. Nosotros no hemos considerado esa situación. Creo que en algún momento vamos a tener que estudiar aquello”, sostuvo.

Sin embargo, la demanda de un referéndum revocatorio fue apoyada por la Confederación Nacional de Ayllus y Markas del Qollasuyu (Conamaq), cuyo secretario ejecutivo, Sergio Hinojosa, culpó a García y al ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, de no orientar bien al presidente.

Por otro lado, desde Cochabamba, el mandatario también advirtió sobre la existencia de “técnicos infiltrados” que estarían perjudicando el funcionamiento de plantas instaladas por el Estado o por los gobiernos ediles.

“Algunos técnicos tal vez son infiltrados y sólo nos quieren perjudicar y hacer tardar mucho más para que no haya resultados (de programas)”, aseveró.

Morales aclaró que en varias plantas, como la de Challapata en Oruro, hacen falta agua y gas, “algunos técnicos no nos orientan”. “Cuando hemos terminado (de instalar una planta) queríamos hacer funcionar y recién nos damos cuenta que falta gas, agua. Son errores y mi reclamo a los técnicos de los ministerios“, dijo.

Morales pidió a los ministros de Estado ejercer vigilancia a las instalaciones de fábricas.

Campesinos insisten con las renuncias. La Federación de Campesinos de La Paz Túpac Katari pedirá una vez más al presidente Evo Morales la renuncia de cinco ministros del Órgano Ejecutivo, durante una reunión que sostendrán este lunes con el Jefe de Estado, anunció su secretario ejecutivo Silverio Fernández.

Los campesinos se reunirán por tercera vez con el presidente y le expondrán las demandas de las 20 provincias del departamento, entre ellas la aplicación de un Plan Estratégico de Desarrollo.

Según Fernández, los campesinos no cederán en su pretensión de destitución de los ministros de Gobierno, Sacha Llorenti; de Producción, Nemesia Achacollo; de Salud, Nilda Heredia; de Autonomía, Carlos Romero; de Obras Públicas, Wálter Delgadillo; y del director del INRA, Carlos Rojas.

El dirigente recordó que su sector presentó pruebas de un mal trabajo de esos ministros al presidente en las dos anteriores reuniones, el 8 y 15 de septiembre.

La relación entre el gobierno y los campesinos se quebrantó luego de que Morales afirmara que fue una pérdida de tiempo la reunión con los campesinos.

En agosto, la Federación Túpac Katari amenazó con cercar La Paz si no atendían sus pedidos. El ejecutivo evitó el hecho a través de una reunión con Morales.