La Paz. Bolivia espera que Paraguay no otorgue asilo político al gobernador del principal distrito gasífero del país, quien huyó a Asunción hace dos semanas para evitar comparecer en un juicio por corrupción, dijo el martes el presidente Evo Morales.

El gobernador opositor de Tarija, Mario Cossío, solicitó refugio la semana pasada en Paraguay porque considera que las acusaciones en su contra son parte de una persecución política del gobierno de Morales, un argumento que el mandatario boliviano rechaza.

El líder izquierdista afirmó ante medios internacionales que el caso del gobernador se trata de un proceso judicial por varios hechos de corrupción que fue impulsado por la fiscalía y que el gobernador debe responder por ellos.

"Lo que quisiera es que esas instituciones, esas estructuras del Estado (de Paraguay) no sean protectores de la corrupción, en ningún momento (Cossío) es perseguido político, tantos procesos que tiene es tema de corrupción", recalcó el mandatario.

Paraguay ha descartado que el caso de Cossío afecte los lazos entre ambos países vecinos.

Morales manifestó que ninguna institución debe defender la corrupción, en aparente alusión al refugio hallado en Perú y Estados Unidos por otras ex autoridades procesadas también por la justicia boliviana.

"Hay gobiernos, algunas estructuras del estado u organizaciones internacionales que defienden la corrupción, ahí no vamos a escuchar, vamos a continuar con la lucha contra la corrupción", señaló.

Cossío se encuentra en Paraguay bajo "refugio provisorio", a la espera de que el Consejo Nacional del Refugiado, presidido por un funcionario de la Cancillería, se pronuncie sobre su pedido de asilo.

La autoridad está suspendida desde el 15 de diciembre, cuando la asamblea legislativa de Tarija tomó conocimiento oficial de la acusación fiscal en su contra por daño económico al Estado por una supuesta compra irregular de asfalto.